5 de febrero de 2013 / 11:33 p.m.

Gonzalo Juárez Ocampo, líder de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero, demandó que el Congreso federal derogue las reformas laboral y educativa.

 Guerrero • Al menos 15 mil maestros disidentes marcharon de manera simultánea en tres puntos diferentes de Chilpancingo para manifestar su rechazo a la reforma educativa impulsada por el gobierno federal. Intentaron derribar las puertas del Congreso local y se concentraron frente al Palacio de Gobierno.

La protesta comenzó alrededor de las 10 de la mañana, como lo había anunciado la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero.

Un contingente comenzó el recorrido en el punto conocido como Tierras Prietas, en la entrada norte de la ciudad y tomó dos carriles del Boulevard Vicente Guerrero.

De manera simultánea, otro grupo numeroso de maestros marchó del punto conocido como el Parador del Marqués, en el lado sur, y tomó rumbo hacia las instalaciones del Congreso local.

El tercer grupo descendió del viejo libramiento a Tixtla ubicado en el lado oriente de la ciudad, interrumpiendo durante varias horas la circulación vehicular que comunica con la Región Montaña.

Los tres contingentes coincidieron en el punto conocido como El Trébol, donde está el edificio que alberga al Congreso local.

Durante el recorrido paralizaron la circulación de cientos de automovilistas que intentaban llegar al puerto de Acapulco, la Ciudad de México y varios municipios de la Montaña alta y baja.

Gonzalo Juárez Ocampo, secretario general de la CETEG, manifestó que la protesta estaba programada desde hacía ya varias semanas con la intención de hacer una manifestación de fuerza y pedir al Congreso de la Unión que derogue las reformas laboral y educativa impulsadas por el gobierno federal.

Admitió que durante el recorrido se afectaría la circulación vehicular, pero aseguró que eso pronto estaría resuelto, porque de ninguna manera se bloquearían calles ni carreteras de manera definitiva.

Las tres columnas humanas realizaron una primera escala en la puerta principal del Congreso local, lugar del que fueron desalojados todos los trabajadores y diputados con anticipación, de tal manera que nadie quedó encerrado.

Los profesores reprocharon el hecho de que los 46 diputados de Guerrero hayan avalado la reforma educativa, sin revisar la propuesta de manera integral, lo que se evidenció porque llegó un lunes y para el martes siguiente la avalaron.

Querían entregar un escrito de inconformidad a la Comisión de Gobierno, pero no encontraron a quien entregarla, por lo que procedieron a continuar con el recorrido. Antes, un grupo de mentores intentó abrir por la fuerza la puerta principal pero los gruesos barrotes de acero no cedieron.

Tomaron las vialidades del Río Huacapa y llegaron a la explanada del Palacio de Gobierno. Ahí esperaron a que se concentrara el grueso de los contingentes y procedieron a realizar un mitin para que los representantes de las siete regiones fijaran postura.

Dijeron que este mismo martes hubo acciones similares en Acapulco e Iguala de la Independencia, por lo que se dejó de manifiesto que en Guerrero la base trabajadora del sector educativo no respalda la reforma del gobierno federal.

Este miércoles se espera otra marcha, ahora protagonizada por la fracción institucional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN