— RICARDO ALANÍS
6 de septiembre de 2013 / 01:00 p.m.

 

La instalación de parquímetros en el casco de San Pedro desató una guerra entre vecinos que se oponen a su instalación, el municipio que pretende su retiro, y la empresa concesionaria, que exige el funcionamiento de los estacionómetros, una indemnización, o que de plano le compren los activos.

Ayer a las 18:30, vecinos realizaron una protesta afuera del Palacio Municipal para exigir al alcalde Ugo Ruiz que impida la colocación de los aparatos.

Entre 150 y 200 vecinos se apostaron con pancartas de protesta y bloquearon por dos horas la calle Libertad, y exigían al alcalde dar la cara y una explicación.

Aunque la protesta era compuesta por personas que estaban en contra de la instalación de los parquímetros, también hubo algunas que se integraron y que notoriamente defendían al edil.

Casi a las 20:20, Ugo Ruiz salió a darles un mensaje, pero se advirtió que no permitiría preguntas.

El edil sólo refirió que trabajan una estrategia para solucionar la situación y que emprendería junto a los vecinos una batalla legal contra de empresa, luego se retiró del lugar sin contestar cuestionamientos.

Mientras tanto, a dos cuadras de ahí, la empresa San Pedro Meters, quien se adjudicó la instalación de parquímetros, informaba que se defendería del incumplimiento de contrato por parte del municipio, ya que la instalación de los aparatos se realizó dentro de la legalidad y basado en un estudio de la administración anterior, cuando Ruiz era secretario del Ayuntamiento.

Carlos Nava, representante legal de la empresa, comentó que de acuerdo al contrato, ellos debieron instalar los aparatos en el centro del municipio desde diciembre de 2012, pero ante la inconformidad de vecinos, propusieron al municipio una prórroga hasta el 18 de junio, para buscar una solución.

Se llegó el 18 de junio y el Ayuntamiento no obtuvo ninguna solución, por lo que se pactó otra prórroga, ahora para el 23 de agosto.

Ese plazo también venció y el municipio tampoco logró su cometido, por lo que la empresa dejó pasar otra semana sin instalar parquímetros, para dar tiempo a que se lograra algún acuerdo.

Sin embargo el 2 de septiembre tuvieron que proceder con la instalación, ya que al mes de vencer el aplazamiento, si no colocaban los estacionómetros tendrían problemas con el contrato.

Nava reveló que al iniciar esta semana procedieron con la instalación, y al ver la inconformidad de los vecinos, el propio municipio mandó policías para impedir que fueran colocados, e incluso agregó que los cuatro empleados municipales que tenían relación con el cobro y aplicación de multas de parquímetros fueron despedidos.

Fuentes de la administración confirmaron los despidos para desincentivar el pago a los estacionómetros.

El representante de la empresa señaló que incluso personal de la Policía de San Pedro acudió a sus oficinas para advertirles que si veían personal trabajando en la colocación de parquímetros serían arrestados.

En caso de que el municipio considere que no quiere continuar con la instalación de los aparatos, deberán pagar una indemnización a la compañía por 185 millones de pesos, indicó Nava, aunque detalló que están dispuestos a aceptar la mitad.

El Ayuntamiento sólo les ofrece 75 millones de pesos, indicó.