20 de febrero de 2015 / 04:51 p.m.

Coahuila.- Luego de que 65 obreros mineros murieran en Coahuila el 19 de febrero de 2006 cuando quedaron sepultados al interior de la mina 8 en Pasta de Conchos, familiares siguen demandando el rescate de los restos de 63.

En el noveno memorial de lo que activistas catalogan como un crimen industrial, Cristina Auerbach Benavides, soporte de la organización Familia Pasta de Conchos, y residente de San Juan de Sabinas, aseguró que si no pueden rescatar los cadáveres de los mineros sabiendo su ubicación, es menos creíble que el gobierno estatal pueda ubicar los cuerpos de más de mil desaparecidos en Coahuila.

"La situación del país no se ha complicado sólo en las minas de carbón, se ha ido oscureciendo por el cúmulo de violaciones a los derechos humanos con el tema de los desaparecidos. Tenemos una cantidad infinita de fosas y luego los casos de Tlatlaya y Ayotzinapa, más lo que se acumula cada semana porque no se trata de casos aislados.

"Lo mismo se dijo cuando estalló Pasta de Conchos que se trataba de un accidente y luego nosotros nos dimos a la tarea de buscar accidentes en minas de carbón y se contabilizaban más de dos mil muertos en México", mencionó la activista.

En su balance sobre el caso Pasta de Conchos, Auerbach Benavides, indicó que ya son tres las administraciones federales las que han transitado sin que el Estado Mexicano asuma competencia y devuelva a las familias los cuerpos de los mineros.

"Esto sucede cuando estaba Fox, suspende o cancela el rescate Javier Lozano con Calderón, todos estos años fueron una pesadilla y cuando llega Peña Nieto, la PGR solicita órdenes de cateo para entrar en Pasta de Conchos y se las niegan. No hubo un amparo de la empresa, los jueces negaron la entrada a Pasta de Conchos y la PGR hasta ahí llegó".

La defensora de derechos humanos cuestiona que de tratarse de una disposición de Estado, como afirmó el Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, quien estableció que el rescate era una decisión del Presidente Enrique Peña y de su gobierno, no la habrían frenado dos jueces.

"El país está hecho un polvorín y lo que las familias y nosotros decimos hoy y se lo dijimos en su momento a la PGR, es que si como Estado no hacen uso de todas sus facultades para rescatar a los que saben dónde están y cómo sacarlos, no va a ser creíble que van a buscar y a encontrar a los que no saben dónde están".

"Las familias de 23 mil están clamando que busquen y les entreguen a su familiar vivo, no esperan ni actas de defunción ni que se cierren investigaciones con verdades históricas que no son creíbles, sino a su familiar de regreso. ¿Cómo voy a creer que los estás buscando y que los entregarás vivos si los que están muertos y sabes dónde están no los sacas y los entregas?".

Auerbach Benavides es enfática cuando acota, los restos de los mineros no le pertenecen ni al Estado mexicano ni a las administraciones públicas sino a las familias, en tanto que la verdad sobre los hechos se la deben a todos los mexicanos.

"El gobierno del Estado de Coahuila, para nosotros, no por Pasta de Conchos sino por el tema de la minería del carbón, es parte del problema y por eso no ofrece solución. Y aquí también entra la Promotora para el Desarrollo Minero (Prodemi)".

Citó como ejemplo la solicitud que hizo la delegación en Sabinas de la Secretaría del Trabajo a la Prodemi, para acceder a copias de los contratos que establece con las empresas para la extracción del carbón coquizable.

Aunque la información fue negada, la Prodemi ofreció los nombres de las empresas y en base a ello y a los lotes mineros, los activistas descubrieron que al menos 10 empresas no cuentan con registro patronal y ni con dirección física.

"No existen esas empresas, son fantasmas. Hay otro montonal que no tienen trabajadores y encontramos en la realidad, en el andar diario en la región carbonífera, que hay centros de trabajo donde se extrae carbón y no tienen contratos con Prodemi. Aunque pueden inspeccionarse toda vez que son empresas estables, no tienen contrato porque Prodemi no se los da, sin razón alguna". 

FOTO: Miguel Ángel González

LILIA OVALLE / MILENIO DIGITAL