31 de enero de 2013 / 10:44 p.m.

Miami • Paulina Rubio y Colate se reunieron para concretar la custodia de su hijo Andrea Nicolás en la Corte de Familia del Condado Miami Dade, lugar donde reside la cantante y donde Colate tiene que quedarse para poder pasar más tiempo con su hijo. Él llego tranquilo, acompañado por su abogado Sandy Becker, pero Paulina decidió acudir con su abogado, su padrastro y un guardaespaldas.

Desde el comienzo del juicio el ambiente ya estaba tenso, a Paulina se la pudo ver enojada, interrumpió al juez, George Sarduy, y empezó a hablar en defensa propia. A partir de aquí los ataques hacia Colate no cesaron, dijo que era un mal padre, que no le cambiaba los pañales y que el juez tenía que considerar quitarle el 50% de la custodia.

Paulina, subiendo el tono de voz, alegó que la semana pasada su hijo estuvo con Vallejo-Nájera y que fue imposible poder hablar con el niño; la nana que se encontraba a cargo del pequeño, tampoco le respondió el teléfono y que normalmente Colate no esta en todo momento con el niño tal y como ordenó la corte.

La cantante también dijo que era imposible mantener una conversación con su expareja ya que este la agrede e insulta, que el empresario no quería firmar el divorcio porque ella era la inversión monetaria más importante que él había hecho.

Incontables fueron los ataques de la mexicana al que fuera su pareja, acusándole de ser un mal padre, de no cuidar de su hijo, de vender entrevistas y vender fotos de su hijo y de montar un circo alrededor de su divorcio.

Tras tantos ofensivas hacia su persona, Colate respondió tranquilo, diciendo que ella se había llevado al niño a Marruecos sin su consentimiento ni el del juez, sin las vacunas apropiadas y que las fotos de su viaje fueron publicadas. Que él no tiene que vivir en Miami ya que toda su familia esta en España, pero que lo qué más quiere en este mundo, su hijo, está ahí y es donde quiere estar, finalizó.

AP