3 de julio de 2013 / 02:12 p.m.

Monterrey • Iván Macías Medina fue relevado de sus labores en el Comité Ejecutivo de la Federación Nacional de Sindicatos Independientes (FNSI) el mismo día que el mal manejo del fondo de previsión social comenzó a salir a la luz en los menos de comunicación.

En ese momento, 1 de febrero del 2011 llevaba ya 45 años trabajando en La Fede y en su momento le tocó presenciar la salida del ex líder Juan Manuel Zapata, cuestionado por sus inversiones en el hospital Santa Cecilia y otros negocios.

Relata que desde el principio el Fondo de Previsión Social comenzó a ser ordeñado por el secretario general, utilizando el hospital como vehículo para sacar cuantiosos recursos.

Él calcula que hasta el momento han tomado alrededor de 600 millones de pesos.

Este fondo voluntario fue creado con la retención de alrededor de 60 pesos mensuales del salario a 100 mil trabajadores agremiados, con la promesa de que sería entregado sólo en situación de retiro, para cubrir gastos funerales o en caso de incapacidad total.

Pero Jacinto Padilla Valdés, con ayuda del tesorero Gerardo Ibarra Ruiz, comenzó a invertir en la compra de múltiples inmuebles, uno de ellos convertido en cantina y que se encuentra en la calle Vicente Guerrero 666 sur, a pocos metros de la sede de la Federación.

"Empezaron a invertir y comprar terrenos, se tenía ya un deportivo en Apodaca, pero además se le invirtieron 20 millones de pesos para hacer campos deportivos con césped sintético y pues si hubiera sido para los trabajadores está bien, pero no, era para otra cosa.

"Lo que se empezó a ver es que compran un terreno al que le llamaron La Palapa, que no es otra cosa que un bar, allí se vendía cerveza y todo; tenían reuniones y juntas, lo empezaron a acondicionar con mesas de billar y eso, y ya no era posible que se empezaran a tener este tipo de negocios, porque la ley, la Constitución prohíbe el lujo en las instalaciones sindicales", dice.

Según datos obtenidos en el Registro Público de la Propiedad, Padilla Valdés, –hoy recluido en un Cefereso en el estado de Chihuahua, bajo proceso por el delito de secuestro–, es dueño de al menos cuatro empresas entre las que se encuentran Inmobiliaria Cosmoplus SA de CV, Inmobiliaria Cosmovalores SA de CV, Inmobiliaria Cosmopoly SA de CV y el Hospital Santa Cecilia.

Además, Macías Medina señala que comenzaron a detectarse extraños movimientos en la sede de la Federación que terminaron por acercarlo cada vez más a la puerta de salida.

La presencia de porros armados, la ostentación de recursos que realizaban los líderes y relaciones peligrosas que parecían tener, le ayudaron al abogado a decidirse.

Para muestra, un episodio sucedido meses antes de su salida: “A mí me quitaron una camioneta, yo tenía una Avalanche y precisamente íbamos para Laredo, entonces como a las ocho y media allí por Petróleos (Mexicanos, en Cadereyta) a mí me la quitaron, me bajaron.

"Inmediatamente le hablo a Gerardo (Ibarra Ruiz, tesorero) le digo y me pregunta dónde, me pide 15 minutos y me dice que me vuelve a llamar, pero yo llamo a la Sedena y hago la denuncia, porque no sabía qué uso le iban a dar y me dicen que vaya a presentar la denuncia, yo tenía interés en hacerlo de inmediato.

"A los 20 minutos me vuelve a hablar Gerardo y me dice ‘en 20 minutos te regresan tu camioneta, sólo no presentes la denuncia’; yo le dije que ya lo había hecho, que iba rumbo al Grupo Halcón a formalizarla, el sólo me respondió ‘haz lo que tengas qué hacer’.

"¿De dónde sacó esa información? Ya después me dijo que me la había quitado el ‘comandante Federico’ y otro que no me acuerdo el nombre, les dicen comandantes pero no son autoridad, y después me dijo que mi camioneta ya iba camino a Reynosa.

"Yo no sé si eso fue auténtico o no, pero eso fue lo que él me dijo", cuenta angustiado.

Macías Medina decidió salirse voluntariamente en el mes de marzo de 2011, confiesa que se cansó de seguir luchando contra la corriente.

"Pero para estos señores ser honesto es pecado; tienes que ser político, mentiroso y marrullero para que puedas estar allí (…), mucho tiempo después le dije a Jacinto, ‘si yo he sabido que vas a hacer todo esto, no le entro", sentencia.

...Y LA CROC LO DEFIENDE

Para el dirigente de la CROC en Nuevo León, Agustín Serna Servín, es injusto que Jacinto Padilla Valdés, líder de la Federación Nacional de Sindicatos Independientes de esta entidad, esté purgando una condena sin tener ningún delito, pues las denuncias son falsas y se trata de venganzas políticas.

"Él es inocente, eso se lo hicimos saber a través de un oficio al gobernador Rodrigo Medina hace meses cuando se llevó a cabo su aprehensión", indicó el líder croquista.

Las aseveraciones surgieron porque Jacinto Padilla Valdés, secretario general de la FNSI, y Gerardo Ibarra Ruiz, tesorero, se encuentran internados en un reclusorio en la ciudad de Chihuahua.

"Él es víctima de una venganza política hacia el interior de su organización y se debe brindar todo el apoyo que se requiere para que se la haga justicia", puntualizó.

El líder croquista negó que haya quejas de los trabajadores o los líderes de esa central independiente.

"Tengo conocimiento que el hijo de un dirigente anterior, lo acusó por diversos motivos, secuestro, acopio de armas, y no sé cuántos más", apuntó.

El líder obrero pidió solidaridad en torno a Padilla Valdés, que por la serie de “falsas denuncias”.

DANIELA MENDOZA LUNA