11 de febrero de 2013 / 12:49 a.m.

Monterrey.- • Un registro único de deuda pública que incluya la que se opere con proveedores será una de las bases en las que se siente la nueva reforma en la materia que comenzará a analizarse esta semana en la Cámara de Diputados.

Martín López Cisneros, legislador de Acción Nacional, dijo que, a la par de la Ley de Amparos y la de Telecomunicaciones, lo más relevante será sin duda el tema de las deudas estatales y municipales.

“"Tendremos que buscar mecanismos que blinden y que sobre todo no sean parte de los vicios que se han tenido por parte de las administraciones"”, dijo.

López Cisneros dijo que existe un acuerdo de casi todos los grupos parlamentarios en poner límites a las entidades federativas para parar un mal uso de las finanzas, que deje emproblemadas a las futuras generaciones.

El diputado panista dijo que la contratación de deuda mediante apalancamiento es el camino más transitado por las administraciones estatales y, a la larga, trae consigo que el Municipio o Estado tenga poco margen de maniobra para poder hacer obras o brindar servicios.

“"Dentro de este tema, hay varios puntos a definir, uno es que existiera un registro único de deuda, pero no solo con banca comercial o de desarrollo, sino que también traiga consigo la deuda a proveedores.

“"En muchas administraciones y, sobre todo en el cambio de gobierno, se oculta esa información y muchas veces es mucho mayor que la que se tiene con banca de desarrollo y banca comercial"”, dijo.

El legislador insistió en que es necesario tener mecanismos que transparenten esta situación, para que el manejo de las finanzas públicas esté a ojos vistos de los ciudadanos y la sociedad civil organizada.

También el hecho de definir quiénes deben tener la facultad de autorizar deuda y bajo qué esquemas, para que no se aplique en gasto corriente o incluso para pagar aguinaldos como se hace en Nuevo León.

Dijo que el enfoque de los financiamientos, cuando son imprescindibles deberían pensarse para inversión productiva o infraestructura.

DANIELA MENDOZA LUNA