17 de abril de 2013 / 12:57 a.m.

 Cancún Centro • El procurador Gaspar Armando García Torres señaló que la ubicación geográfica de esta entidad, acceso vital del corredor de droga de Sudamérica a Estados Unidos, es motivo de una enconada batalla entre los cárteles del Golfo, de Sinaloa y los Zetas.

Estos son los más peligrosos grupos criminales que operan en México. El saldo de esta batalla suma 33 asesinatos en lo que va de este año, la semana pasada el número de muertos llegó a doce y desde marzo a la fecha van 18.

El domingo siete personas fueron masacradas en una piquera que era narcotiendita, agregó el fiscal.

García Torres aseguró que la intensidad de la violencia es generada por reacomodos en el cártel del Golfo, que pretende controlar toda la distribución de drogas en esta entidad.

Según la investigación, en Quintana Roo parece haberse dado una alianza entre algunas células de diferentes cárteles. Los Zetas se han unido a los Pelones, en algunos casos. En otros es al revés.

Cada grupo criminal que busca posicionarse en la plaza “perpetra los asesinatos como mensajes intimidatorios a traficantes independientes que distribuyen la droga en pequeña escala, esto fue confirmado por declaraciones de detenidos el domingo.

Tras torturar a sus víctimas, los asesinos les sellaron la cabeza con cinta canela para matarlos por asfixia. Luego los amontonaron, amordazados y atados de manos y pies y los cubrieron en el patio de la piquera. Dos eran jovencitas de 20 años, una fue degollada al igual que su pareja.

El procurador manifestó que los tres cárteles mencionados están involucrados en una sorda, cruenta guerra, en la que Zetas y Pelones, que antes eran brazos ejecutores del Golfo y del Chapo Guzmán, hoy buscan el control del mercado negro de la droga, secuestros, extorsiones y asesinatos.

En términos generales se define una pugna criminal entre Zetas y Pelones, no hay enfrentamiento directo, existe una lucha entre sicarios, repartidores y vendedores de droga, halcones --informadores-- , postes –vigías de narcotienditas-- y “chapulines” o repartidores de droga que cambian de bando.

El jefe de la banda de asesinos de la masacre del domingo es Víctor Raúl, El Dante, o el Lara está prófugo. Asumió el mando cuando el jefe anterior, Roger Gabriel, fue detenido por la muerte de siete personas, tres de ellos eran dirigentes del sindicato de taxistas “Andrés Quintana Roo”, el 14 de marzo, en el bar La Sirenita.

En esta lucha los criminales han derribado barreras que antes respetaban. Por ejemplo, nunca irrumpían en la zona hotelera, eje de la economía de la entidad. Desde 2005, los secuestros se registran desde el centro de la ciudad, zonas residenciales y zona hotelera, como se ha visto.

La masacre del domingo en la región 102 fue perpetrada por nueve miembros de la banda de los Pelones, que originalmente trabajaban para el cártel del golfo. También están complicados en otros homicidios recientes.

El procurador García Torres dijo que originalmente los criminales querían ejecutar a una de las mujeres, Sandra Ramírez Sánchez, “La Güera” y su pareja, Eric Ernesto Magaña Cervera, “El Majar”.

Las otras cinco personas al parecer eran del grupo de la “Güera”, quien buscaba integrar su propia banda, fueron levantados en cuatro vehículos y un taxi.

Los muertos eran: Ricardo Alejandro Tzul Olivares, “Robotino”; Pedro Alberto Bautista Euán “El Güero”; Jhovany de Jesús Camal Euán, “El Jovan”; Edgar Alejandro Koh Hau; Marissa Marleny Catzin Pech; Sandra Ramírez Sánchez, “La Güera” y Eric Ernesto Magaña Cervera ,“El Majar”.

FERNANDO MERAZ