18 de abril de 2013 / 11:51 a.m.

Monterrey • El cierre progresivo de más de doscientos cabarets durante los últimos años ha cortado una derrama económica que superaba los mil 200 millones de pesos y que sólo incluía los pagos de sueldos para sus trabajadores (sin taxis ni ventas callejeras).

Con un presente agravado por la coyuntura relacionada a la inseguridad, la decisión política de congelar el debate sobre la extensión del horario nocturno sigue castigando a miles de cabarets que dependen económicamente de la afluencia de clientes y mayores horas de apertura.

Calles céntricas que antes se abarrotaban por el turismo espontáneo ahora se desdibujan entre esquinas fantasmas y cortinas metálicas que huelen a orines vagabundos. Pero ante un presente que desespera a los dueños, hay una pregunta que pocas veces se tomó en cuenta: ¿Qué tan importantes son estos negocios para la economía local?

AL CORRIENTE CON EL ESTADO

Denominados en la jerga local como table dance, el registro legal los ubica bajo el giro comercial de cabarets y cada negocio entrega entre refrendos e impuestos más de 280 mil pesos al año para las arcas estatales. Y ante esta situación tributaria poco conocida por la ciudadanía, las críticas cotidianas apuntan a identificar como giro negro a un segmento que avanza en el sentido opuesto y que paga grandes sumas para permanecer en regla y evitar sanciones del Gobierno.

Según una investigación de MILENIO Monterrey, la derrama económica que representan los cabarets se potencia al conocer la nómina de empleados que maneja un establecimiento en sueldos diarios. Un gerente (400 pesos), un encargado (300), dos cajeros (600) dos barmans (600), un ayuda barra (300), un capitán de meseros (300), 10 meseros (3 mil), un DJ día (150), un DJ noche (250), dos porteros (500), dos encargados de seguridad (600), tres talacheros (450), un lamparero (100), y 25 bailarinas (12 mil 500) para un subtotal por jornada de 20 mil pesos. Ver Gráfico

Tomando como referencia que cada cabaret de ingresos bajos promedia 35 empleados en registros del IMSS, los sueldos mensuales que debe pagar el dueño oscilan los 500 mil al mes. Lo que multiplicado por 200 tables que debieron cerrar sus puertas por la violencia y la falta de clientela que rehúye del cierre tempranero impuesto por los diputados transformaría la suma total en más de 100 millones de pesos mensuales para sus empleados. Una resultante que proyectada anualmente llegaría a la abultada suma de mil 200 millones de pesos en sueldos y un obvio beneficio para miles de familias regiomontanas si los cabarets funcionasen con normalidad.

SANTIAGO FOURCADE