13 de mayo de 2013 / 04:13 p.m.

"Todo esto (el malestar generado por los rumores) son consecuencia de que no hemos desmentido las cosas que ustedes vienen diciendo desde hace seis meses", declaró un molesto Mancini luego de la derrota del sábado ante Wigan en la final de la Copa de la Asociación de Fútbol de Inglaterra. "Es demasiado. Y no entiendo por qué" no lo hacen, agregó.

El chileno Pellegrini, por su parte, ha negado haber llegado a un acuerdo, aunque dejando abierta la puerta.

"Niego que hoy sea el nuevo técnico de Manchester City. No he firmado nada con nadie", sostuvo el conductor del Málaga.

Mancini puso fin a una sequía de 35 años sin títulos al ganar la Copa de la AF en el 2011 y luego el primer campeonato inglés del City en 44 años en mayo del año pasado.

El club terminó segundo la actual campaña en la Liga Premier, detrás del Manchester United. Normalmente, ese es un gran resultado para un club de su trayectoria.

Pero no desde que el magnate árabe Sheikh Mansour asumió el control hace cuatro años e invirtió más de 1.000 millones de dólares en refuerzos.

La idea era entreverarse entre los grandes de Europa y eso no ha sucedido.

El City ganó la Premier gracias a un gol en tiempo de descuento en la última fecha el año pasado y fue eliminado en la fase de grupos en las dos últimas ediciones de la Liga de Campeones.

Su derrota del sábado ante un equipo que podría descender hizo que termine la temporada sin trofeos.

"Al equipo le falta garra, deseo. No sabemos qué es lo que no funciona", manifestó el defensor argentino Pablo Zabaleta.

El capitán Vincent Kompany pidió calma.

"La afición debe apoyarnos", expresó. "Vamos a ganar muchos trofeos en el futuro. Ya demostramos que podemos hacerlo. Es cuestión de tiempo".

Para Mancini, la historia que está viviendo es familiar.

El italiano se enteró por los diarios de que el Inter lo estaba despidiendo en el 2008, después de haber ganado tres años seguidos la liga italiana.

Su llegada al City, no obstante, se produjo en condiciones parecidas, ya que arregló con el club unas dos semanas antes de que se concretarse el despido de Mark Hughes en el 2009.

Eso molestó a la afición, del mismo modo que no cae nada bien el que se esté hablando de Pellegrini mientras Mancini sigue en funciones.

El sábado Mancini fue vitoreado por la afición en el estadio de Wembley.

Para el hincha, Mancini siempre será el técnico que le dio un par de trofeos luego de una larga espera.

"Es por eso que somos muy populares", dijo Mancini. "Yo quiero mucho a la afición y ellos me quieren a mí. Si me voy, será al hincha número uno del Manchester City en el futuro".

Ap