— ALEJANDRA MENDOZA
22 de octubre de 2013 / 01:07 p.m.

Los nuevoleoneses serían los más afectados de aprobarse la iniciativa de reforma fiscal, esto al concentrar la mayor cantidad de clase media en el país, explicó Ernesto Aguayo Téllez, director del Centro de Investigaciones Económicas de la UANL.

Esta reforma podría costar medio punto porcentual al crecimiento del PIB del estado.

Aguayo explicó que en Nuevo León el 60 por ciento de la población es de un nivel socioeconómico medio, es decir, que una familia destina alrededor del 40 por ciento de su ingreso mensual a la compra de alimentos básicos y ahorra menos del 50 por ciento de su ingreso mensual.

De acuerdo con datos del IMSS y la Secretaría de Hacienda, el estado tiene 5 mil 447 trabajadores que ganan entre 43 mil 553 pesos y 45 mil 446 pesos, ubicándolo en un segundo lugar en esta cantidad de ingresos, sólo después del Distrito Federal, que concentra a 20 mil 251 personas.

""Ya se ha discutido que esta reforma impactará a la clase media, Nuevo León tiene la mayor clase media del país (…) siempre que a una persona le quitan dinero va a reducir su gasto y si a los nuevoleoneses les quitan dinero va a reducir su gasto y eso va a limitar el crecimiento económico del estado"", dijo.

Indicó que en Nuevo León un 3 por ciento del ingreso mensual se destina a adquirir refrescos y alimentos chatarra, por lo que la clase media podría reducir el consumo luego del alza de precio en dichos productos.

 ""En el Centro de Investigaciones Económicas tenemos datos de que en Monterrey la gente destina el 3 por ciento de su ingreso mensual a comprar refrescos y eso comparado a la media nacional es alto, ya que la media es de 1 por ciento.

""En Monterrey tenemos muchos refrescos y también de la comida denominada chatarra, entonces el efecto en Nuevo León del impuesto al refresco y a la comida chatarra va a tener un impacto mayor"", dijo.

Aguayo Téllez detalló que en el caso de las personas con ingresos menores, destinan un 9 por ciento de su sueldo mensual al consumo de bebidas.

Además de concretarse las limitaciones en las deducciones también se verá reflejado en servicios, señaló.

""Si tienes un límite de deducción de 40 mil pesos y si tienes dos hijos son 35 mil pesos de deducción y prácticamente te quedan unos 5 mil pesos, entonces ya no vas a poder deducir gastos médicos ni dentales y eso va a hacer que la gente reduzca su consumo, ya sea en servicios de salud, entre otros"".

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto del INEGI, una familia que tiene un ingreso en promedio de 45 mil 178 pesos al mes destina recursos a servicios de educación por 5 mil 991 pesos, alimentos dentro del hogar unos 3 mil 682 pesos y a los alimentos afuera del hogar 2 mil 779 pesos.

El dinero destinado a paquetes turísticos y fiestas es en promedio de 2 mil 507 pesos y a cuidados personales en mil 874 pesos.

El experto criticó que en la reforma hacendaria no queda claro en qué se va a gastar el dinero pero sí queda claro a quién se le va a quitar los recursos.

""No se sabe en qué se va a gastar el dinero, sólo sé que ahora tenemos un estado más gordo"".

Por su parte, Mario García Treviño, presidente de la Asociación Mexicana de Contadores Públicos en Nuevo León, explicó que otro de los efectos, no sólo en el estado sino también en el país, será la fuga de talento hacia otros países que ofrezcan prometedoras oportunidades y mayor poder adquisitivo, ya que en México se tendrá un ISR de hasta un 35 por ciento en los ingresos gravables.

""México es uno de los países donde hay más fugas de cerebros y los muchachos van a buscar lugares donde haya un mayor poder adquisitivo.

""Una reducción en los ingresos de la clase media trae consigo, económicamente hablando, menos gasto en diversos renglones como viajes, compras de coches, de muebles, diversiones, en toda una cadena de consumo, y como consecuencia no va alimentar a la economía y se va a restringir el consumo interno"", concluyó.