29 de diciembre de 2013 / 09:48 p.m.

Monterrey.- Faltaban unos días para que su primogénito naciera, pero Ricardo Alan Uresti Luera de 21 años de edad, murió sin conocerlo pues cuando se disponía a ir a comprar la pañalera sufrió una descarga eléctrica.

María Joaquina Balderas García, de 16 años, recordó la emoción con que su pareja esperaba al bebé, programado para que nazca el miércoles en el Hospital Universitario.

"Quería sacarlo con su mameluco de Rayados y con su pañalera de Rayados porque a él le gustaba el futbol y por eso también decidió que se iba a llamar Neymar porque es un jugador que le gusta mucho", señaló.

Mientras ella preparaba el baby shower en casa de sus papás, él fue a casa de su amigo para pedirle que lo acompañara al centro de la ciudad a comprar lo que le faltaba para el bebé.

Su amigo José Ángel estaba en el techo barriendo, le advirtió que no subiera porque había riesgo pero Alan no hizo caso y tocó accidentalmente el cable de luz. La descarga de 13 mil voltios le entró por el hombro y salió por la mano.

La noticia corrió de inmediato por toda la colonia San Ángel Sur, en Monterrey y su mujer olvidó el festejo para ir a donde estaba el padre de su hijo, sin imaginar que ya había perdido la vida.

"A mí me avisó mi papá, me dijo que Alán había tocado unos cables pero pensamos que era eso y nada más, cuando iba subiendo y vi a toda la gente ya me dijo que estaba muerto", comentó.

La joven pareja tenía un año y medio viviendo juntos en casa de la abuela de él. Con el modesto sueldo de albañil Alan había comprado lo necesario para su hijo pero les faltaban cosas indispensables como la cuna.

"Ahora pues el niño va a nacer, él no lo conoció pero yo me voy a encargar de que sepa quién era su papá. Yo me voy a quedar aquí con su abuelita y con sus hermanos que me brindaron el apoyo", dijo.

Con la cooperación entre hermanos, primos y tíos de Ricardo Alan consiguieron pagar la funeraria pero les hace falta dinero para solventar otros gastos como el destape de la fosa donde será sepultado.

Sandra González Cortés