26 de septiembre de 2013 / 01:23 a.m.

La selección mexicana tiene el peor porcentaje de los últimos 10 años en ese rubro; el mejor anotador de 2013 es Javier Hernández, con siete en 934 minutos

Uno de los grandes males de la selección mexicana en 2013 ha sido la falta de contundencia. Los centros delanteros que se utilizaron no fueron certeros de frente al marco, mucho se dice que para que haya remates a gol se deben poner balones, pero los pocos que han tenido en sus botines, no los han sabido aprovechar.

Simplemente, en la eliminatoria suman cuatro dianas en los últimos ocho duelos. Dos de ellos por conducto de Javier Hernández, uno de Aldo de Nigris y otro más de Oribe Peralta.En la Copa Oro, el atacante encargado fue Raúl Jiménez, quien logró meter el balón a la red en dos ocasiones.

Fueron tres competencias más los amistosos los que evidencian la carencia en el ataque del cuadro nacional. El 2013 es el año con el peor promedio goleador de los últimos diez años con 1.1 por ciento. Se han jugado 20 partidos y se concretaron 22 tantos.

Le sigue 2006, con 1.16 por ciento, 14 goles en 12 choques. Este año el mejor anotador es el Chicharito con siete, aunque claro, es el que más oportunidades ha tenido. En total, ha jugado 934 minutos, solo no participó en la eliminatoria ante Honduras el pasado 6 de septiembre, Oribe Peralta fue quien se hizo presente en el marcador aquel día.

Por cierto, el del conjunto lagunero se perdió varios duelos por lesión. Fue convocado para tres partidos de eliminatoria, ante Jamaica, Honduras y Estados Unidos, no jugó el último. En 180 minutos logró un tanto.

Participó en dos duelos de preparación y metió dos goles en 135 minutos. Aunque Aldo de Nigris acudió a la Copa Confederaciones en Brasil no tuvo actividad. Lo han utilizado en cuatro partidos de eliminatoria, en los cuales jugó 131 minutos y tiene un gol. En dos duelos de preparación tiene 115 minutos de participación.Tanto Oribe como Aldo no han tenido regularidad en la selección mexicana.

“SI EL EQUIPO ANDA BIEN, EL DELANTERO LUCE”

Aldo de Nigris tiene claro que los delanteros han fallado en su labor, pero también que el equipo no ha marchado y eso se ha reflejado en la cuota goleadora. “Esto es un conjunto, cuando el equipo anda bien, el delantero siempre luce, y lo que debemos buscar es tener una buena conjunción en todas las líneas. Andando bien el equipo, el atacante se va a ver mejor. Ya no existe el jugador que esté ahí, que corre, todos tenemos que correr por igual y creo que es lo que se va a buscar”.

La crisis de la selección no es exclusiva de los delanteros, las derrotas y empates han golpeado en la mentalidad del futbolista que se viste con la verde, pero ahora, tienen la oportunidad de rescatar un poco de lo que han dejado ir.

“Fue una ola de malos resultados, las cosas no se le dieron al cuerpo técnico anterior, a nosotros, eso nos llevo a todo lo que está ahorita, pero siempre se trabajó al máximo con mucha intensidad, siempre se intentó, pero no se dieron las cosas”.

Agregó que “hay que buscar otra manera de encarar esto, ya veremos la forma en la que el cuerpo técnico quiere que enfrentemos los partidos que faltan. Todos sabemos que hay que cambiar, retomar la confianza, no se puede perder nunca y ganar este partido que es fundamental”.

Ahora, lo importante es modificar todo lo que se le ha dificultado a los mexicanos en este 2013, la falta de profundidad, la creatividad y claro, la puntería. “Vucetich nos pidió la intensidad máxima que se requiere, es un entrenador muy capaz, a lo largo de su carrera ha tenido muchos logros y es el entrenador indicado para esta situación, pero sabemos lo que nos jugamos, ya ni siquiera no lo tiene que pedir un entrenador o alguien, es ganar o ganar y sabemos lo que representa esto y la meta es ir al Mundial, ahorita lo principal es el partido ante Panamá, al que le toque jugar tiene que dar el máximo, tenemos que estar unidos”.

Lo que sí es que “uno como jugador está acostumbrado a ello, me ha tocado vivir diferentes situaciones en mi carrera, en mi vida, uno tiene que manejar la presión dentro de la cancha, es difícil, no es fácil, pero todos tenemos la experiencia de poder darle vuelta a esto y que no afecte para el rendimiento”.