24 de mayo de 2013 / 08:27 p.m.

La joven madre que dejó a sus hijos encerrados en el carro soportando el calor, mientras ella sacaba cita con un dentista, enfrenta el cargo de abandono de personas, por lo que aún se encuentra detenida a disposición del Ministerio Público.

Jessica Ruiz Hernández de 24 años, habitante de la colonia Triana en Apodaca, fue remitida al Centro de Justicia Familiar donde se integra la averiguación previa correspondiente.

Ella dejó a sus hijos Anderson de un año y Greta de dos, a bordo de su carro Honda gris al cual le puso el seguro a las puertas y con los vidrios arriba, mientras la temperatura ambiente oscilaba alrededor de los 35 grados centígrados.

Conforme pasaban los minutos, los menores se desesperaban ante el intenso calor, la falta de aire y la ausencia de su progenitora.

Esto sucedió en el estacionamiento de un centro comercial la mañana de este jueves, en Ruiz Cortines y Bonifacio Salinas, a la altura de la colonia Central de Carga en Guadalupe.

Fue detenida por elementos de la Policía de Guadalupe luego de que Protección Civil Municipal quebró el vidrio del lado del copiloto para rescatar a los pequeños, quienes fueron atendidos por paramédicos de la Cruz Roja Metropolitana.

Según el Código Penal vigente del estado de Nuevo León, Ruiz Hernández podría enfrentar el delito de abandono de personas.

El artículo 335 establece que comete ese delito: ""al que teniendo obligación de cuidarlo, abandone a uno o más menores incapaces de cuidarse a sí mismos, se le aplicará de un mes a cuatro años de prisión y multa de veinte a cien cuotas si no resultare lesionado"".

Mientras que el artículo 336 bis dice: ""al que teniendo la obligación de cuidar a un menor, lo abandone en forma en la que se vea expuesto a un peligro cualquiera, se le aplicará de uno a siete años de prisión y una multa de treinta a trescientas cuotas, cuando no resultare lesionado"".

Falta que el Ministerio Público tenga los resultados de los exámenes psicológicos de los menores y su progenitora, entre otras cosas, para deslindar responsabilidades.

— IRAM OVIEDO