8 de agosto de 2013 / 10:42 p.m.

 

Cancún • El alcalde saliente Julián Ricalde Magaña y el nuevo presidente municipal Paul Carrillo Cáceres se reunieron para iniciar la transición de la administración municipal, en la que el PRD pierde uno de sus principales enclaves políticos, luego de la derrota electoral infligida por el PRI en julio pasado.

Paul Carrillo expuso su intención de que el cambio institucional se desarrolle con absoluta transparencia, y ofreció dar continuidad a las principales acciones de la administración saliente.

Ambos, el presidente electo, Carrillo Cáceres y el alcalde saliente, Ricalde Magaña, firmaron un plan de trabajo para la comisión de enlace de entrega y recepción institucional, con las acciones que llevarán a cabo las administraciones saliente y entrante hasta el próximo 29 de septiembre fecha en que el primero asumirá el cargo.

El alcalde electo, cuyo estilo ponderado y discreto parece la antítesis del modo de gobernar de su predecesor, insistió en mantener un ambiente de certeza y legalidad para no afectar tareas sustantivas de la comuna.

Explicó que el plan de trabajo proporcionará a los servidores públicos elementos normativos, de organización y criterios administrativos para la entrega y recepción documentada a los nuevos funcionarios.

Julián Ricalde Magaña, ex presidente local del PRD, inició su gobierno bajo los mejores auspicios y con el apoyo de amplios sectores sociales. Pero al poco tiempo reaparecieron en su administración personajes y vicios del equipo de su predecesor, Gregorio Sánchez. Ricalde se imbricó en una férrea disputa con este y salieron a relucir corruptelas de ambos.

Lo tiene documentado el abogado Juan Lares Camaal, veterano luchador social de Movimiento Ciudadano, quien señala:

Pese a que en su toma de posesión Ricalde reiteró: "No voy a pelearme con el gobernador del estado… No me distanciaré de mi gobernador…" A los pocos meses estaba liado en una riña mediática con el Ejecutivo estatal, quien nunca respondió a las bravatas de Julián.

Agrega Lares: "Cerca de los comicios, mientras el PRI y sus sectores se preparaban para presentar sus mejores cuadros y propuestas a la ciudadanía, en el PRD surgió la alarma ante la posibilidad real de perder Cancún, que por muchos conceptos es una plaza codiciada política, económica y socialmente…Ricalde Magaña propuso una mega-alianza PRD-PAN que aprobó el líder nacional Jesús Zambrano, y su hermana Alicia de larga militancia en el PAN, logró convencer al dirigente nacional, Gustavo Madero. La mega alianza fue vetada por el Tribunal Electoral Federal, pero aun así, los dos dirigentes insistieron en ir en alianza de-facto".

En el PRD en donde había surgido natural la candidatura de Maribel Villegas Canché, con el apoyo del comité directivo, Ricalde Magaña se enfrentó con grupos y corrientes, empeñado en imponer como sucesora a la doctora Graciela Saldaña Fraire, cuyas posibilidades eran nulas. Por otro lado brotaron más inconformidades en el partido y en plena campaña, se exigió la renuncia del presidente del partido Julio César Lara Martínez.

“Pero más allá de eso, después de la escandalosa administración de Greg Sánchez, la gente esperaba un gobierno distinto, al menos con algún pudor en el manejo de recursos públicos, pero Julián hizo todo lo contrario, señala el abogado Lares Camaal.

Recuerda que a Julián "inexplicablemente le nació una desconocida pasión por la charrería, que por lo menos parece kitch en el trópico en donde las temperaturas hacen insufrible el traje de charro. Con todo y el Julián cumplió su capricho y hacía cerrar las calles para los desfiles charros que le permitían lucir sus caballos".

Sigue: "Luego el capricho de hacerse de un yate, el Big Mama, que tiene anclado en una marina, sus casas, sus carros, sus camionetas y todos los excesos que le llevaron a perder la confianza que le tenía la gente, y a su partido uno de sus principales enclaves nacionales".

"Lo bueno es que la gente ya no comulga con ruedas de molino. Ojalá que el nuevo presidente sepa interpretar las señales que manda la gente, el pueblo, de que ya estamos hartos, de que ya basta de tanto saqueo impune, de tanta venalidad".

FERNANDO MERAZ-MEJORADO