17 de enero de 2013 / 02:14 p.m.

 Los informes periciales forenses practicados a cuatro de los cinco cadáveres encontrados en la reserva ecológica de Cerro de la Estrella, revelaron que las lesiones que causaron la muerte de estas personas fueron producidas por cánidos (perros), y se registraron principalmente en la región toráxica y extremidades.

En las imágenes, incluidas en el informe pericial, se corroboró que los cuerpos fueron descarnados por las dentelladas de los animales e inclusive, en algunos casos, se registraron desprendimientos de brazos o piernas. Todos presentaban rasgaduras en varias partes más.

De acuerdo con los documentos, de los que MILENIO tiene copia, los peritos médicos forenses certificaron las lesiones de Shunashi Elizabeth Mendoza Caamal, de 26 años, y de su hijo, de un año ocho meses, Cipactli Hari Mendoza Caamal, así como de Alejandra Ruiz García y Samuel Suriel Martínez de 15 y 16 años, respectivamente.

Los peritos del Instituto de Ciencias Forenses del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal detallan las lesiones que presentan cada uno de los cuerpos encontrados el pasado 29 de diciembre y el 5 de enero de este año en dicho paraje:

"“Se observan múltiples heridas producidas por mecanismo corto-punzo-contundente distribuidas en diferentes partes del cuerpo, de predominio en región toráxica y en miembros torácicos y pélvicos, todas estas de características compatibles a las producidas por cánidos (fauna depredadora).

"“Se aprecian cinco zonas de arrancamiento por el mismo mecanismo. La primera de 47 por 25 centímetros, que interesa el miembro torácico izquierdo y la cara anterior, lateral y posterior del hemitórax izquierdo, incluyendo la articulación del hombro, dejando al descubierto sus estructuras óseas y articulares”", explican los doctores Braulio Quezada Benítez y Humberto G. Hernández Escorcia, luego de realizar la autopsia al cadáver de Shunashi.

Tras terminar con la descripción de las lesiones, ambos peritos presentaron una conclusión del examen anatómico del cadáver de la mujer encontrado a 200 metros de la calle 5 de Mayo, en la colonia Valle de Luces, el cual también es fechado y firmado.

"“Conclusión: Shunashi Elizabeth Mendoza Caamal falleció de hemorragia externa, secundaria a las lesiones de paquetes neurovasculares, por cánidos. Finaliza la necropsia a las 18:55 horas. México, Distrito Federal, 30 de diciembre de 2012”", refiere el texto.

Según la explicación del director del Instituto de Ciencias Forenses del TSJDF, Felipe Takajashi, realizada el pasado 8 de enero, las cuatro víctimas se desangraron entre 3 y 5 minutos antes de morir.

"“La hemorragia normalmente genera pérdida de sangre cuando se trata de vasos importantes, o sea arterias o venas de grueso calibre, podemos hablar de alrededor de 3, 5 minutos dependiendo de la edad, de las condiciones físicas de cada persona”", puntualizó.

En cuanto al menor de un año ocho meses, los doctores que realizaron el estudio Jorge N. Cárdenas Gómez y Braulio Quezada Benítez aclararon que el cadáver presenta lesiones antes de morir, las cuales, confirmó, son producidas por cánidos (perros).

"“Presenta múltiples heridas (ante mórtem) producidas por mecanismo completo y punzo- contundente distribuidas en diferentes regiones del cuerpo predominando en región cefálica, posterior al cuello (…) todas estas de características compatibles a las producidas por mordedura de cánidos (fauna depredadora).

“"Ausencia completa de tejidos blandos en todo el miembro pélvico derecho hasta el tercio distal de la pierna (…) con ausencia de tejidos blandos desde piel, tejido celular subcutáneo, músculos y huesos fracturando hasta el tercio distal de la tibia y peroné a dicho nivel. La tercera por arrancamiento del pie derecho"”, detalló.

Respecto a Alejandra Ruiz García, los doctores Jaime Cruz Huerta y Jorge Pérez Espinosa certificaron el pasado 6 de enero las heridas en el cráneo de la adolescente, encontrada en dicha reserva un día antes.

"“Pérdida de tejidos pericraneanos, en un área de 23 por 16 centímetros, que abarca las regiones frontal, parietales y occipital sobre y ambos lados del plano sagital; así como de la temporal izquierda. Pérdida de piel, tejido subcutáneo y plano muscular en un área de 19 por 15 centímetros, que abarca la cara anterior y externa del hemitórax derecho”", precisaron.

En cuanto a Samuel Suriel Martínez, las heridas provocadas por los animales predominan en las extremidades, aunque también presentó pérdida del “"pabellón auricular, desde su tercio medio hasta su periferia"”, las cuales ratificó fueron producidas por cánidos.

“"En brazo y antebrazo izquierdo en todas sus caras y que abarca desde la articulación del hombro hasta la muñeca, respetando de estos segmentos huesos y articulación del hombro, codo y muñeca, pérdida de los dedos de la mano izquierdas desde la articulación.

"“Múltiples escoriaciones de formas lineales en 90 por ciento de la superficie corporal, excepto cara anterior de cuello, tórax, abdomen y dorso de ambos pies”", refirieron los peritos Gregorio U. Mundo Cancino y Jorge N. Cárdenas Gómez.

Canes sospechosos

Las autoridades capitalinas capturaron a tres perros salvajes, tipo Dingo, en una cueva del Cerro de la Estrella, donde elementos de la Policía de Investigación de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal tuvieron que dispararles dardos para sedarlos y poder atraparlos, debido a la agresividad que presentaban.

Estos animales son analizados por peritos veterinarios de la dependencia capitalina en una zona restringida del zoológico de Chapultepec, para determinar su relación con los cinco asesinatos en dicha zona.

Los perros Dingo son originarios de Australia y se les conoce por ser agresivos y de poco contacto con los humanos.

— JOSÉ ANTONIO BELMONT