Redacción
15 de febrero de 2013 / 01:37 p.m.

 Los disparos hacían estruendo en las fachadas de los domicilios de la colonia Topo Chico.

Los vecinos solo escuchaban los gritos de un hombre que intentaba salvar su vida.

Sólo unos minutos fue el tiempo que duró el ataque, mientras que los vecinos no sabían lo que había sucedido.

Al poco tiempo, las calles Narcizo Mendoza entré Linares y Galeana se vieron pobladas de ambulancias y patrullas de la Fuerza Civil.

Paramédicos de la Cruz Verde corrieron para atender rápidamente a la víctima, pero el asesinato estaba consumado.

Un hombre de entre 20 a 25 años de edad, había sucumbido ante los disparos realizados por varios hombres, quienes lo persiguieron por varias cuadras hasta lograr su objetivo.

Sólo se dio a conocer su vestimenta, playera en color naranja y pantalón de mezclilla, pero su identidad no fue revelada.

Al ver a un numeroso grupo de policías y elementos ministeriales, las personas que habitan en esa zona salieron a observar lo ocurrido y mencionaron que el hombre asesinado vivía cerca de donde ocurrieron los hechos.

Sobre el pavimento los detectives encontraron los casquillos que forman parte de la evidencia de este crimen, mientras en algunas fachadas de los domicilios habían quedado huellas del ataque.

Las cuadras de los alrededores fueron cerradas al paso vehicular y peatonal, pero los vecinos de la zona no respetaban el acordonamiento puesto por la autoridad y se acercaban a las patrullas para ver un poco más de cerca a la persona fallecida.

Tras varios minutos de estar levantando las evidencias y de entrevistarse con algunos testigos, el agente del ministerio público ordenó que el cuerpo fuera recogido por el personal del Servicio Médico Forense.