20 de julio de 2013 / 08:07 p.m.

Monterrey • Pese a ser denunciada en Estados Unidos por utilizar un “jet chatarra” que provocaría el avionazo donde murió la cantante Jenni Rivera y falsificar bitácoras de vuelo de otras aeronaves, la empresa Starwood Management LLC parece no tener problema para volar en territorio mexicano, pues tiene autorización de la SCT.

La firma propiedad de Christian Edward Esquino Núñez, buscado por la DEA por presuntos delitos ligados al narco, es usuario de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, según el listado del 20 de marzo de 2013 de Servicios para la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam), consultado por Telediario en su portal oficial de Internet.

El Seneam es un órgano desconcentrado dependiente de la SCT y la firma está incluida entre los siete mil 980 usuarios, entre particulares y razones sociales mexicanos y extranjeros.

Starwood Management aparece como usuario número 4998, pero no incluye su Registro Federal de Contribuyentes ni su CURP por ser una firma estadounidense.

La empresa aérea con sede en Las Vegas aparece un número de usuario antes de los regiomontanos Mauricio Fernández Garza, ex alcalde de San Pedro Garza García, y su hermano Alberto, además de los empresarios Adrián y Federico Sada, entre otros.

Aunque MILENIO Monterrey solicitó desde el 28 de mayo una entrevista con Alexandro Argudin Leroy, titular de Aeronáutica Civil a través de Martha León García, su asistente particular, afirmaron que aún no tenían respuesta del director para una conversación.

Sin embargo, funcionarios de la Dirección de Comunicación Social prometieron dar seguimiento a la solicitud de entrevista, pero a tres meses de ello, Argudín Leroy no pudo despejar las dudas de dar autorización en México a una empresa cuestionada y denunciada por utilizar aviones sin medidas de seguridad para volar.

El 9 de diciembre pasado, Rivera y seis de sus ocupantes murieron cuando el Learjet 25 se desplomó en el municipio de Iturbide.

Tras el accidente se puso al descubierto que el 27 de enero de 2005 el dueño del jet fue condenado por un tribunal a dos años de prisión y se le ordenó pagar una indemnización 435 mil dólares por falsificar las bitácoras de sus aeronaves.

Un mes después, dos de los familiares de las víctimas interpusieron una denuncia contra Starwood y tres compañías más, luego de conocer que la aeronave iba dañada.

EDUARDO MENDIETA