26 de julio de 2013 / 11:29 a.m.

México • La Procuraduría General de la República no tiene hasta el momento alguna investigación u orden de aprehensión contra Sandra Ávila Beltrán, La reina del Pacífico.

Tras conocer la sentencia de 70 meses de prisión que un juez estadunidense de Miami, Florida, dictó contra la mexicana, pena que terminará de cumplir en tres días por el tiempo que pasó en prisión en México y en Estados Unidos, autoridades ministeriales indicaron que puede recuperar sus derechos políticos.

Comentaron que una vez que sea deportada, podrá desplazarse por territorio nacional sin algún problema, pues ya compurgó su sentencia cuando estuvo presa en México, por el delito de posesión de arma de fuego, único ilícito que se le pudo comprobar.

En el pasado sexenio, la PGR no pudo demostrar que Ávila tenía vínculos con el capo Ismael El Mayo Zambada, líder del cártel de Sinaloa, y mucho menos que fuera la encargada de recibir los embarques de cocaína que llegaban a México, por lo que fue exonerada por un juez federal por dicho delito.

Sin embargo, la PGR encontró una pistola en uno de sus domicilios de Jalisco, motivo por el cual consignó un nuevo expediente en su contra, obteniendo una sentencia condenatoria de un año de prisión, el cual cumplió cuando La reina del Pacífico emprendió otro juicio para evitar ser extraditada a Estados Unidos.

A esta mujer se le empezó a investigar por una llamada telefónica que realizó en 2001 uno de los tripulantes del buque Macel (navío que transportaba casi 10 toneladas de alcaloide) a un teléfono celular en el que respondió una persona de apellido "Beltrán", en Manzanillo, Colima.

No obstante, el seguimiento contra Ávila se intensificó por su relación con el colombiano Juan Diego Espinosa Ramírez, El Tigre, y fue cuando empezaron a ser descubiertas diversas propiedades bajo su nombre y que se presumía eran producto de operaciones con recursos de procedencia ilícita.

RUBÉN MOSSO