Notimex
8 de abril de 2014 / 12:53 p.m.

México.- El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, aseguró que los órganos de seguridad que están en Michoacán encontraron varias evidencias de que el ex secretario de Gobierno estatal, Jesús Reyna, tuvo reuniones con líderes de organizaciones criminales que operan en el estado.

El funcionario federal destacó que a partir de esas pruebas se inició una investigación, de la que dijo, "tenemos ya elementos para pensar lo que dijimos en el boletín, contactos con este tipo de organizaciones que nos obliga a profundizar, y para ello y dado el tamaño de los personajes, es que solicitamos el arraigo".

Respecto a las reuniones de Jesús Reyna con el líder de Los caballeros templarios, Servando Gómez La Tuta, y otros dirigentes de ese cártel que operan en la entidad michoacana, el titular de la PGR subrayó que no dará más información hasta que la averiguación esté complementada.

Insistió en que hay varios casos e indicó que actuará independientemente de quienes sean las personas involucradas, de qué piensan, de qué partido son o que afiliación tienen, pues esta es la instrucción que tiene de Gobierno de la República.

"Nosotros lo que perseguimos son delitos y si tenemos evidencia de delitos actuamos. No es el único", insistió.

Dijo que aún no se liberan más órdenes de localización y que las pesquisas están muy avanzadas, y precisó que lo que interesa “es detener a quien viole la ley; pero también hemos sido muy cuidadosos de verificar con precisión esa violación a la ley antes de consignar en cualquier caso”.

Murillo Karam enfatizó que se han recogido todas las denuncias, tanto las que son rumores como las que tienen contundencia, y es en éstas en las que actúan de forma inmediata.

Dio a conocer que el arraigo de Jesús Reyna se dio el sábado pasado y explicó que este caso llegará “hasta donde tenga que llegar”, incluso, advirtió, si hay que solicitar el desafuero de algunos legisladores, lo harán en su momento.

Señaló que no hay ningún obstáculo en la pesquisa, y si llegará a ocurrir lo contrario, "haríamos lo que sea necesario y lo que la ley nos permita".

Dijo que no cree que los partidos políticos sean responsables de lo que haga alguno de sus miembros, por lo que no puede llamarle política al desmantelamiento de una red de delincuencia.

En ese sentido, abundó que la intención del gobierno federal es acabar con la delincuencia sin importar quien sea o de donde venga, "no averiguamos de qué partido son, ni de que religión, ni de qué raza, simple y sencillamente si algún individuo comete algún acto que esté sancionado por la ley, nosotros actuamos y lo vamos a seguir haciendo sin detenernos".