27 de abril de 2013 / 03:18 p.m.

Ciudad de México • La Procuraduría General de la República sufrió un nuevo revés luego de que fue puesto en libertad un tercer implicado en la Operación Huésped que supuestamente impidió que Saddi Gaddafi, hijo del extinto dictador libio Muammar Gaddaffi, escapara de Libia y radicara en México.

El Noveno Tribunal Colegiado en Materia Penal del Distrito Federal otorgó un amparo al ciudadano danés Pierre Christian Flensborg, quien fue acusado por el delito de tráfico de indocumentados en grado de tentativa.

La Operación Huésped fue revelada en diciembre de 2011 por un diario canadiense y confirmada por el gobierno mexicano que presumió “el éxito” de las investigaciones para impedir la internación ilegal del hijo de Gaddaffi.

Las autoridades señalaron además que desmantelaron una supuesta red criminal relacionada con el uso de documentación falsa y tráfico de personas.

El fallo del Noveno tribunal revocó la negativa del juez Quinto de Distrito de Amparo en Materia Penal del DF para concederle la protección de la justicia federal al ciudadano de origen danés, y le ordenó que volviera a dictar sentencia tras eliminar diversas pruebas que calificó de ilícitas.

En la resolución se anularon las declaraciones del principal testigo del caso, quien se retractó y denunció que las autoridades de la PGR le ofrecieron un pacto que no respetaron.

Además se desecharon como pruebas los correos electrónicos presentados por la PGR, pues señaló que se obtuvieron sin autorización judicial y se violó el derecho a la intimidad.

Con la ordenanza del Noveno tribunal el juez Quinto de Amparo volvió a dictar sentencia y revocó el auto de formal prisión dictado contra el danés el 2 de febrero de 2012.

La PGR argumentó que Pierre Christian Flensborg era el operador logístico para traer a México a Saddi Gaddafi y a su familia, mediante identidades falsas que les permitieran vivir en una zona lujosa de Nayarit.

El Ministerio Público de la Federación ya había sufrido reveses judiciales en este caso, pues la canadiense Cyntia Ann Vanier, señalada como el contacto directo con la familia de Said Gaddafi, así como la mexicana Gabriela Dávila Huerta, fueron liberadas la semana pasada por una resolución del Noveno Tribunal.

IGNACIO ALZAGA