6 de abril de 2013 / 12:39 a.m.

Monterrey • Existen investigadores en las universidades locales que con apoyo financiero podrían ayudar a que el campo optimizara recursos naturales, incluso agua, pero falta un programa que los tome en cuenta, advirtió el legislador del PAN, Luis Ángel Benavides Garza.

Por ello, el fraude de Chamba México podría ser apenas la punta del iceberg de abusos sin fin contra campesinos y gente pobre, pues mientras no existan programas que incentiven la investigación que favorezca al campo, seguirán siendo víctimas de vivales sin escrúpulos, advirtió el legislador.

Insistió en que se tiene que crear un programa definido de apoyo al campo, que incluya inversión, apoyo a programas productivos de particulares, probados, y mucha capacitación a la gente del campo.

Por estas carencias, van a otro país buscando una mejoría que no hallan, porque se aprovechan de ellas, y vuelven su pobreza más intensa.

El legislador dijo que algunos diputados han estado dialogando con investigadores de universidades locales, y esperan en un futuro próximo, canalizarlos a las instancias adecuadas.

Esta idea surgió a raíz de que el año pasado y lo que va de éste, se ha afrontado una especial sequía en los estados del Norte, y Nuevo León no se ha sustraído a esa realidad.

Sin embargo las soluciones de los gobiernos son siempre en el mismo sentido en otorgar apoyos económicos al campo, "que no negamos que sea necesario hacerlo, pero no se resuelve el problema de fondo del campo", dijo Benavides Garza.

Comentó que desde hace algunos años un científico mexicano, ingeniero químico mexicano, Sergio Jesús Rico Velasco, egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN), ha desarrollado un producto capaz de mantener las plantas hidratadas en zonas áridas y de baja precipitación.

Este invento permite obtener cosechas mucho más grandes con un mucho menor requerimiento de agua.

Los gobiernos tanto estatal como federal, deben apoyar para que en el campo se apliquen esta clase de inventos y con ellos mejorar las condiciones de vida de la gente del campo, y como consecuencia acabar con el desabasto de granos y con la pobreza extrema en la población.

El rendimiento es muy amplio, pues un kilogramo de este producto sirve para gelatinizar 500 litros de agua, es decir, se obtendría media tonelada de "lluvia sólida", la cual ha demostrado a través de varias investigaciones (dentro y fuera del país) elevar el rendimiento agrícola en zonas áridas casi 20 veces. Pues con un sistema tradicional, los cultivos que requieren 80 litros de agua una vez por semana, con la "lluvia sólida" sólo necesitarán un riego de 50 litros cada tres meses.

Lo que en muchos cultivos contribuiría también en un aumento de la producción por hectárea.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL