14 de agosto de 2013 / 01:23 p.m.

Monterrey • Margarita Arellanes pidió a las autoridades estatales participación en el plan de reestructuración de rutas de transporte urbano que alimentarán a la Ecovía, éste ya se realizó.

Hace una semana, durante un recorrido de supervisión por la estación Laredo, en la avenida Lincoln y la calle Laredo, en Mitras Centro, el secretario de Desarrollo Sustentable, Fernando Gutiérrez Moreno indicó que en septiembre comenzará el reordenamiento.

En total sacarán 47 rutas de Ruiz Cortines y Lincoln, de lo cual ya están enterados y de acuerdo los transportistas.

Apoyado con un gráfico donde se mostraba la ramificación de las 47 rutas de transporte por donde pasa el carril de Ecovía y otro donde se mostraba la reestructuración de rutas alimentadoras y difusoras, el funcionario estatal dio la noticia.

“Estaremos arrancando la reestructura por el mes de septiembre, es decir la salida de unas rutas de transporte en el mes de septiembre con una campaña de difusión de los nuevos recorridos buscando otra vez esta eficiencia en el servicio”, señaló en su momento Gutiérrez.

Este martes la alcaldesa condicionó el permiso de la Línea 3 del Metro a la reestructuración de rutas, mientras que en el caso de Ecovía indicó que deberán verificar el plan de reestructuración.

“SECUESTRAN EL METRO”

El presidente de la Comisión de Transporte en el Congreso del Estado, Daniel Torres Cantú, acusó a la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes, de secuestrar la Línea 3 del Metro al condicionar su construcción al reordenamiento en el transporte Público.

Según Torres Cantú, es una característica de los gobiernos de Acción Nacional, pues ralgo similar sucedió con la ampliación de la Línea 2, donde el municipio de San Nicolás retrasó durante meses la construcción, pues la condicionó a que fuera subterránea.

“Me preocupa que la administración secuestre una obra tan importante, una obra verde como es el Metro, como ellos quieran condicionar lo permisos de construcción, para que un permiso sea condicionado tiene que ser aprobado por el Cabildo. (...) Yo exhortaría al Cabildo de Monterrey, para que no secuestren los permisos”, señaló.

Torres dijo que esta medida cae en la ilegalidad, y señaló que en caso de que Monterrey continúe negando el permiso de construcción al Estado, los principales afectados serán los regiomontanos.

SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS