Tomás Víctor López
6 de febrero de 2013 / 11:48 p.m.

El entrenamiento de los Rayados este miércoles fue “salpicado” por una veintena de fanáticos que protestaron por el paso que lleva el equipo en el Clausura 2013.

Los aficionados mostraron tapas de huevos desde la tribuna de la cancha 1 de El Barrial y exigieron mayor entrega en la cancha, dirigiéndose a elementos como Walter Ayoví y César Delgado.

El capitán del equipo, José María Basanta, pidió perdón a los aficionados y reconoció que la derrota ante el Atlante significó una cachetada para el equipo.

"Cada quien tiene su manera, su forma de manifestar su interpretación sobre la situación, nosotros tenemos la nuestra, nosotros ya hablamos, somos conscientes de lo que estamos haciendo y lo que estamos dejando de hacer y que queremos revertir esta situación”, señaló Basanta.

“Fue una cachetada importante la del sábado (sic) pasado, en la cual esa misma nos tiene que hacer reaccionar”.

-¿Repercute de alguna manera la exigencia?

"Tiene que repercutir para bien, eso es obvio, pero como te digo, somos los primeros conscientes de eso, sí les pedimos perdón a la gente por la actuación que tuvimos y tenemos la revancha el sábado para que salgamos todos contentos de vuelta”.

El técnico Víctor Manuel Vucetich se acercó para hablar con los fanáticos, quienes se retiraron luego de que el portero Jonathan Orozco cuestionó al personal de seguridad el por qué los habían dejado entrar.

El entrenamiento transcurrió ya sin contratiempos, pidiendo Vucetich intensidad y movilidad en todos los sectores de la cancha para generar espacios al frente.

“Más que nada manifestaron su malestar un grupo de hinchas, que lo respetamos y tienen que saber que los primeros conscientes que no hicimos nada bien el partido anterior fuimos nosotros, entonces tenemos una revancha el sábado y vamos a demostrar que fue un mal día”, declaró el capitán argentino.

"Somos los primeros que queremos corregir, los primeros que perdemos, si bien ellos manifestaron que son Rayados de corazón, lo entendemos, y como te digo, nosotros queremos seguir por este camino de no bajar los brazos, tomar consciencia de lo que sucedió que no vuelva a pasar y revertir la situación el sábado, creo que ganando y metiendo como hay que meter todo se tiene que tranquilizar”.

Indicó que en el juego anterior no salieron con la convicción que deberían, dieron muchos pases laterales y perdieron muchas veces el balón.

El partido en Cancún les deberá marcar dónde están ubicados para corregir los errores y reaccionar para que no vuelvan a salir sin la convicción de pelear cada pelota a muerte, agregó.