12 de junio de 2013 / 11:42 p.m.

Gustavo Alcaraz Abarca advirtió los riesgos que puede generar la sobrepoblación en lo que es en realidad una casa vieja y deteriorada, donde los presos están "muy apretados".

 

Guerrero • El alcalde de Tixtla, Gustavo Alcaraz Abarca, consideró urgente reubicar la cárcel que se ubica en el centro de su cabecera municipal, pues los presos ya están "muy apretados", a partir de que purgan sus condenas en una casa vieja y deteriorada.

Alarcón Vargas estuvo en Chilpancingo para acompañar una gira del gobernador Ángel Aguirre Rivero, con quien dijo, dialogaría para exponer algunas necesidades que se tienen en la cuna del consumador de la Independencia, Vicente Guerrero Saldaña.

Aprovechó el espacio para hablar sobre las condiciones en que funciona el Centro de Readaptación Social de dicha localidad, el cual admitió que ya presenta un riesgo para la población.

Tixtla tiene 42 mil habitantes de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 22 mil se concentran en la cabecera municipal y la Policía Preventiva local solo tiene 75 elementos activos, no existe presupuesto para contratar más.

El primer edil comentó que hace un mes realizó una visita al Cereso y confirmó que los presos ya están "muy apretados", por lo que llevó algunos apoyos para las autoridades penitenciarias y los reclusos.

Dijo que no sabe cuántos presos tiene la cárcel local, tampoco la capacidad para albergarlos, en lo que hizo hincapié fue en el hecho de que las instalaciones ya no son funcionales.

"La cárcel está dentro de la ciudad, era una vieja casona que está junto al Juzgado Mixto de Primera Instancia, en pleno centro y en la calle principal", apuntó.

Bajo esa circunstancia, dijo que urge reubicar al Cereso para evitar alguna situación que ponga en riesgo la integridad de los internos, el personal de custodia, los directivos y la población en general.

El presidente municipal sostuvo que este jueves se reunirá con el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Sergio Lara Montellanos, a quien le expondrá diferentes problemas que persisten en Tixtla, y el de la ubicación del Cereso será uno de ellos.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN