19 de septiembre de 2013 / 02:35 p.m.

Guerrero • A cinco días del golpe de lluvia generado por la tormenta tropical "Manuel" miles de damnificados claman por ayuda humanitaria en la Sierra, Montaña y región Centro de Guerrero pues la creciente de ríos, el desgajamiento de cerros y el corte de caminos los mantiene incomunicados.

Los víveres y el agua potable se agotan, por eso reprochan que la atención se haya centrado principalmente en el puerto de Acapulco.

Solo en la sierra de Chilpancingo, la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG) reportó la existencia de 20 mil personas afectadas, la mayor parte de ellas refugiadas en albergues improvisados en las instalaciones de escuelas, comisarías, canchas techadas y hasta domicilios particulares.

En Azinyahualco, comunidad ubicada en la sierra de la capital de Guerrero se reportó que hay 300 habitantes arrinconados en la única porción de tierra firme que les dejaron los dos ríos que cercaron el pueblo desde la mañana del sábado, no tienen comida ni agua y aunque ya buscaron opciones para salir a pie, no pueden hacerlo sin el riesgo de ser arrastrados por la creciente.

Bartolo Ramos Martínez, originario de la comunidad de Agua Hernández, también perteneciente de Chilpancingo dio a conocer que la mañana del domingo 15 se comunicó telefónicamente con su familia, le informaron que las lluvias ya habían dañado algunas viviendas y que entre la población había mucho temor porque el río estaba desbordado.

"Me dijeron que ya se había llevado la mitad de las casas del pueblo y luego ya no supe más, la verdad es que estoy desesperado", indicó el empleado radicado en la capital de Guerrero.

El hombre acudió el mismo domingo a la 35 Zona Militar para pedir apoyo, ahí le dijeron que tomarían su reporte y que tratarían de acudir, sin embargo no lo hicieron porque la contingencia se incrementó.

La mañana del miércoles 18 pudo dialogar con el alcalde Mario Moreno Arcos, este lo escuchó pero le dio muy pocas esperanzas de que su personal podría subir a dar el auxilio que se necesitaba.

En Agua Hernández hay por lo menos 500 habitantes, Bartolo Ramos manifestó que todavía no se sabe si hay lesionados o víctimas mortales.

Adrián Flores, vecino de Carrizal de Pinzón reportó que hay situaciones similares en Izcuinatoyac y San Vicente, cuyos caminos se reblandecen con mucha facilidad con lluvias intensas y están cerca de cuerpos de agua, lo que las coloca en una condición de vulnerabilidad.

"Nos informan que en la comunidad de Agua Hernández el río se llevó las casas que están en la orilla, ya pedimos ayuda consistente en alimentos porque se les están agotando”, indicó el estudiante de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).

En un arranque de desesperación, habitantes de la comunidad de Iztemalco bajaron a Chilpancingo y en la parte alta de la colonia PRD tomaron una máquina retroexcavadora para abrir su camino, ya que aseguraron que había enfermos que no habían recibido la atención correspondiente.

Nicolás Chávez, dirigente de la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG) sostuvo que antes de que los pobladores tomaran la decisión, buscaron el apoyo de las autoridades pero solamente les dijeron que irían, razón por la que decidieron actuar antes de que se agudizara la crisis de salud que se veía venir, a lo que se sumó la falta de alimentos.

El dirigente social señaló que solo en la sierra de Chilpancingo hay más de 10 mil damnificados.

El agua cubre un pueblo en la Montaña

Los jóvenes Marcelina Ramírez Díaz, Abel Avilés Cruz, Feliciana Cruz Díaz y Xochilt Marcos González lograron llegar hasta Chilpancingo para informar que en Tlacoapa la creciente de dos ríos dejó más de cuatro mil ciudadanos afectados, lo que representa la mitad de la población.

Oficialmente no se reportan decesos aunque no descartan que los haya, sin embargo, lo más grave está en Totmixtlahuaca, población de un millar de habitantes cuyas casas quedaron completamente cubiertas por el agua, razón por la que solicitaron el apoyo del gobierno estatal y federal.

"Necesitamos un vehículo para transportar víveres, medicamentos, carpas, láminas y todo lo que le hace falta a ciudadanos que están fuera de sus casas", aseguró.

Jesús Parra de la Cruz, secretario de los Bienes Comunales de San Pedro Huitzapula manifestó que en los siete anexos que integran dicho núcleo agrario no se ha recibido ningún apoyo del gobierno.

"Hay casas caídas, animales muertos en caminos y barrancas; no hay medicamentos ni medicinas y necesitamos que nos apoyen cuanto antes, ya que no tenemos ni siquiera energía eléctric", sostuvo.

El 50 por ciento de las viviendas de San Pedro Huitzapula resultaron con daños, de acuerdo al representante comunal el estado de ánimo de la población es desesperante.Para llegar a Chilapa caminó durante diez horas, en esa zona del estado aseguró que hay por lo menos 20 mil damnificados.

La señora Jacoba Rivera Peralta indicó que la comunidad de Las Joyitas quedó devastada por la lluvia, al menos 200 ciudadanos están acorralados en un cerro y necesitan el apoyo de un helicóptero para sacarlos.

"Hay niños y mujeres en la sierra, están solos y no tienen, una de mis tías está embarazada y podría parir en el cerro si no se le traslada", anotó.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN