13 de septiembre de 2013 / 02:43 p.m.

México • Ante el incremento de 200 por ciento en las cifras de secuestro durante los primeros seis meses de la administración de Enrique Peña Nieto, en comparación con las administraciones anteriores, Alejandro Martí, presidente de México SOS, urgió al gobierno federal a crear un “zar antisecuestro”.

Durante la presentación de las cifras, Francisco Rivas, presidente del Observatorio Nacional Ciudadano, dijo que “éste es el semestre con la más alta incidencia de denuncias de secuestro en la historia, si hacemos el comparativo incluso hasta 1997, que fue el año que hizo que se desbordara la sociedad civil solicitando acciones contundentes a la autoridad. Aún así, este semestre ha sido el de mayor incidencia.”

En ese sentido, Martí aseguró que la impunidad genera un alto grado de violencia en los secuestros.

“Tenemos que pedirle al Estado que nombre un ‘zar antisecuestro’ porque las unidades antisecuestro son tierra de nadie, se han convertido en unidades negociadoras de montos, la investigación es fortuita”, comentó.

La demanda, agregó, es la misma desde hace varios años sin que hasta el momento tengan un resultado favorable. “Parece que es disco rayado, ¿cuándo nos van a hacer caso?, ¿cuando el país lo domine la maldad?”.

En tanto, Isabel Miranda de Wallace, presidenta de Alto al Secuestro, dijo que de 100 secuestros, en 30 por ciento de ellos la víctima es asesinada. Lamentó que actualmente los delincuentes son más violentos que antes, pues a pesar de que reciben el dinero del rescate matan a la víctima.

Comentó que en 71 por ciento de los secuestros la víctima es un hombre, en 29 son mujeres y que la edad más recurrente entre las víctimas es entre 21 y 30 años.

En el acto también estuvo presente María Elena Morera, presidenta de Causa en Común, quien señaló a los gobiernos federal y locales de ser los principales responsables por el alza en las cifras.

Lo que se necesita para tener seguridad, dijo, es la creación de una policía confiable y cercana a la sociedad, una demanda que las organizaciones civiles tienen desde hace más de dos sexenios.

 — LILIANA SOSA