30 de mayo de 2013 / 06:23 p.m.

Puerto Arista • El presidente municipal de Tonalá, Manuel Narcia Coutiño, solicitó al gobierno estatal y federal que declare zona de desastre a los municipios de Arriaga y Tonalá toda vez que más de una veintena de comunidades pobres de esos municipios fueron afectados por la fuerza del huracán ‘Bárbara’ que tocó tierra ayer.

Narcia Coutiño solicitó a las autoridades estatales y federales la inmediata intervención con programas de ayuda humanitaria para mitigar el hambre y frío que los damnificados vienen sufriendo.

Explicó que tan solo en su municipio más de un millar de personas se encuentran alojadas en albergues provisionales en donde reciben alimentos calientes, atención médica, pero lamentablemente los recursos no son los suficientes para darle de comer a los afectados, ni para dotarlos de medicinas y colchonetas.

Por su parte, el general de la trigésima sexta zona militar, Sergio Ernesto Martínez Respalv, dio a conocer que el día de ayer se implementó el plan DN-III, en donde ayudaron a las evacuaciones y rescates de damnificados que fueron afectados por este meteoro.

Martínez Respalv recorre personalmente las comunidades pesqueras del municipio de Tonalá para garantizar que la ayuda tanto humanitaria, de rescate, o de apoyo en caso de auxilio se realice con la precisión y rapidez con que se requiere.

Para este mediodía se tiene programado un recorrido por parte del gobernador del estado, Manuel Velasco Coello, para constatar la situación en que se encuentran los municipios de Arriaga y Tonalá, que fueron los más impactados por el huracán ‘Bárbara’, que en las últimas horas se degradó a depresión tropical.

De acuerdo con las autoridades de Protección Civil, existe el riesgo de que las fuertes lluvias que se vienen registrando en los municipios de la zona del Soconusco y costa de Chiapas pudieran provocar el desborde de los afluentes, toda vez que el nivel de los ríos se incrementó en más de un 600 por ciento en relación con los últimos seis meses.

En ambos municipios las autoridades municipales, con el apoyo de efectivos del Ejército mexicano y de Protección Civil, han formado cuadrillas para despejar las calles que se encuentran bloqueadas por centenares de árboles que cayeron.

En tanto, más de 800 trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad trabajan a marchas forzadas para rehabilitar el sistema de energía eléctrica que resultó afectado por la fuerza de dicho fenómeno meteorológico.

JUAN DE DIOS GARCÍA DAVISH | CORRESPONSAL