DANIELA MENDOZA LUNA
30 de agosto de 2013 / 11:55 a.m.

Monterrey • La falta de denuncia sobre la desaparición forzada se debe principalmente a que aún existe un estigma muy grande sobre este delito, y aunado al miedo hace que las personas se replieguen y vivan su calvario a solas, afirma Leticia Hidalgo, líder de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos (as) en Nuevo León (Fundenl).

 

Esta agrupación prepara una serie de eventos programados para hoy, a fin de conmemorar por segundo año el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada. La fecha fue instituida por la Organización de las Naciones Unidas en el año de 2011.

 

La jornada comenzará con una conferencia ante alumnos de preparatoria, para luego trasladarse al kiosko Lucila Sabella, ubicado en la plaza Zaragoza, para instalar los pañuelos con los nombres de las víctimas de desaparición bordados, así como entregar volantes e información a los ciudadanos.

 

Se realizará una serie de eventos espejo en otros estados con organizaciones hermanas, tal es el caso de Ciudad Juárez y la capital en Chihuahua, en las ciudades coahuilenses de Saltillo y Torreón, así como en Guadalajara y la Ciudad de México.

 

“Estaremos sobre todo informado a todos los transeúntes y a los ciudadanos acerca de lo que es la desaparición forzada y qué es lo que se tiene que hacer si se es víctima de este delito de lesa humanidad.

 

“Existe el desconocimiento y la desconfianza de hablar sobre lo que es la desaparición de una persona, por el estigma que se presenta en la sociedad cuando alguien es desaparecido”, dijo Hidalgo.

 

La activista señala que les consta que existe mucha gente que padece el problema, y que la mayoría no presenta una denuncia y solo se acerca a otros que padecen el mismo fenómeno.

 

Además de evitar el juicio, la gente tiene miedo a las represalias, a correr la misma suerte que sus familiares, porque muchos viven amenazados.

 

Señaló que las organizaciones como Fundenl tienen que luchar contra esa resistencia, para activar a la ciudadanía contra el problema, concientizarla a interponer las denuncias, a fin de que el fenómeno pueda terminarse.

 

Hidalgo señaló que es por esto, que a pesar de que el delito ya está tipificado, no existe una gran cantidad de denuncias interpuestas por los familiares de las víctimas.