28 de mayo de 2013 / 11:02 p.m.

 Acapulco • El presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso del Estado, Bernardo Ortega Jiménez, pidió que la investigación de los alcaldes que pudieran tener vínculos con el crimen organizado no vaya a convertirse en un michoacanazo.

“Si tenemos conocimiento de que hay incidencia delictiva en Acapulco, Costa Grande, Costa Chica, en Tierra Caliente y en la zona norte. Me parece correcto que se investigue, pero que no vaya a ser un michoacanazo, que la incidencia delictiva baje, de manera prioritaria en esa región (norte de la entidad), y en todo el estado de Guerrero”, pidió.

Al mismo tiempo demandó que se realicen ajustes al dispositivo de seguridad que se ha instrumentado en la entidad para bajar los niveles de criminalidad, debido a que hay rebrotes en diferentes regiones de Guerrero.

Al cuestionarle sobre un rediseño del Operativo Guerrero Seguro dijo que a estas altura no cree que funcione, “hay que reactivarlo o modificar las tácticas”, dijo en entrevista al término de la comparecencia del ex titular de Seguridad Pública.

Por otra parte, Ortega Jiménez sostuvo que la incidencia delictiva en la zona norte del estado ha sido histórica.

“Yo creo que se debe reforzar la seguridad pública en los municipios de la zona norte, lo que pasa es que estos municipios siempre han sido de alta incidencia delictiva por su propia ubicación, tiene historia y ahí están los registros, tiene que haber coordinación con el estado la federación y los municipios”, sugirió.

Reconoció que de los tres órdenes de gobierno el nivel más vulnerable es el municipio. “porque el alcalde es del municipio, al igual que los policías”.

Consideró que el gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, debe ayudar a los alcaldes con el reforzamiento de la seguridad pública y refuerzos de la federación, con soldados del Ejército y de la Policía Federal, para así bajar el índice delictivo en los municipios de la zona norte de manera prioritaria.

 — JAVIER TRUJILLO/ CORRESPONSAL