Con información de Ricardo Alanís
30 de enero de 2013 / 04:19 a.m.

Una capilla de velación de la avenida Rodrigo Gómez y la calle Lago de Chapala, en la colonia Central fue el último punto donde familiares y amigos de Saúl Reynoso Saénz y Juan Tomás Carrizales se reunieron para darles el último adiós antes de trasladarlos al panteón.

Al mediodía a las capillas Renacimiento fueron trasladados los restos mortales de Saúl Reynosa Sáenz, donde sus allegados le lloraron y pidieron justicia.

Alrededor de las 13:30 horas se ofició una misa de cuerpo presente en el mismo lugar, posteriormente se cedió otro tiempo, hasta las 15:45 horas para orar por el descanso de este integrante del grupo de música vallenata, Kombo Kolombia.

A esa hora la carroza que llevaba a Saúl salió con rumbo a la avenida Lincoln al poniente de Monterrey, hasta llegar al Panteón San José para despedirlo entre llantos y lamentos por lo sucedido.

Posteriormente, alrededor de las 17:45 horas a las mismas capillas Renacimiento fue trasladado el cuerpo de Juan Tomás Carrizales, donde se informó por parte de algunos de sus amigos que permanecería por espacio de una hora para proceder más tarde a sepultarlo en un panteón de la localidad, aunque no se aclaró en cual.

Juan Tomás Carrizales, integrante del grupo Kombo Kolombia, era un joven tranquilo, alegre y sin vicios, y que además no andaba en malos pasos, así lo describió Blanca García, amiga de su familia.

La mujer, amiga de la madre de este músico, pidió a las autoridades dar con los responsables del multihomicidio cometido el pasado fin de semana en contra de 17 integrantes de la agrupación.