6 de marzo de 2013 / 02:52 a.m.

Bernardo Ortega, presidente de la Comisión de Gobierno aseguró que existe la intensión de que los representantes populares se conviertan en el factor de conciliación en el conflicto que tiene a miles de niños sin atención escolar.

 Guerrero • El presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local, Bernardo Ortega Jiménez pidió al magisterio disidente que libere las instalaciones del Poder Legislativo, pero también ofreció fungir de manera ordenada como interlocutor ante el gobierno estatal y federal.

Ortega Jiménez señaló que pese a los hechos registrados la semana pasada, cuando un contingente de maestros retuvo por espacio de tres horas a siete diputados locales, hay la intensión de que los representantes populares se conviertan en el factor de conciliación en el conflicto que tiene a miles de niños sin atención escolar.

Por esa razón, pidió a los mentores que liberen el edificio y con ello permitan que se normalicen las actividades de sus diferentes instancias, lo que se interpretará como una muestra de que en la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (CETEG) hay disposición para buscar puntos de entendimiento, que no todo es protesta.

Recordó que pese a las agresiones, los diputados nunca asumieron una postura de endurecimiento frente a los maestros, ya que para evitar el choque han trabajado en sedes alternas para cumplir con las sesiones que establece la ley orgánica y evitar la parálisis total.

Pidió que la disidencia integre una comisión de dialogo para que se comunique con los representantes populares, los que están listo para buscar la interlocución con el gobierno estatal y la federación, en el entendido de que la reforma impugnada fue aprobada en el nivel federal.

Manifestó que los diputados locales nunca rehuyeron al acercamiento para discutir las razones que los llevaron a dar el respaldo a la reforma, pero tras la encerrona registrada en el Instituto de Estudios Parlamentarios Eduardo Neri (IEPEN) se percibió que no había condiciones para ello.

Ortega Jiménez anticipó que la comunicación con los mentores debe darse de manera rápida, respetuosa y ordenada, porque no se debe permitir que se prolongue un paro que causará daños muy serios a la formación escolar de miles de estudiantes.

Si bien la reforma es federal, indicó que hay aspectos en materia local que pueden discutirse para demostrar que los derechos de los maestros están completamente a salvo.

Diálogo con garantías

En otro momento, el diputado local del PRI, Héctor Astudillo Flores sostuvo que el Congreso debe asumir el papel que le ha correspondido históricamente, mismo que consiste en ser puente de comunicación para la búsqueda de acuerdos.

“El papel fundamental del Congreso es tratar de hacer acuerdos, colaborar para que este estado logre establecer rutas de paz, de concordia y armonía, por eso debemos hacer un esfuerzo para colaborar con la solución de los conflictos”, apuntó.

Anticipó que en la Ley de Educación que se promoverá y discutirá posteriormente, los diputados federales y senadores deben cuidar mucho el dar a conocer su contenido, para que quede claro que no hay elementos que generen daños a los maestros.

El acercamiento urge, pero aclaró que no es con base de empujones, ni actos de presión como se logrará establecer una comunicación positiva.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN