12 de junio de 2013 / 02:55 a.m.

Monterrey.- Gran parte de la colonia Talleres se encuentra consternada tras la repentina muerte de las hermanas Agustina y Guadalupe Martínez Cruz. Las mujeres de la tercera edad, solteras, perdieron la vida la madrugada del lunes dentro de su vivienda, al registrarse un incendio parcial que terminó por intoxicarlas. Eleuteria Martínez, hermana y vecina de las víctimas, recordó aquella fatídica madrugada, cuando ella y su familia descansaban en su casa ubicada a tres calles. "Estábamos aquí en la casa, nosotros, cuando vino la vecina de mis hermanas, y me dijo: está saliendo humo negro de la casa de tus hermanas", relató la mujer de 62 años. De inmediato familiares y vecinos se dirigieron al número 1902 de la calle Edison, casi esquina con José Justo Corro. La desesperación provocó que algunos quisieran auxiliar a las dos mujeres, pero todos los esfuerzos resultaron en vano. "Yo también me metí. Yo vi que el humo estaba arriba, humo negro, y abajo estaba limpio. Entonces yo me metí por abajo, también, pero no aguanté y me salí", reiteró la señora. En medio del dolor que les causa la repentina pérdida de Agustina y Guadalupe, los deudos desean que las autoridades realicen una adecuada investigación. Trascendió que al momento del siniestro, alrededor de las 4:00 horas del lunes, no había servicio de luz en esa zona de la colonia Talleres. Hay quienes aseguran que de repente se produjo una sobrecarga y eso pudo haber dado lugar a un corto circuito, el cual habría generado el incendio que consumió un colchón y otros muebles dentro de una habitación. "Vino el perito hoy y dijo que había cable quemado. Entonces pues yo creo que sí sería necesario checar eso, que quedara en claro todo eso, de qué y por qué fue", aseveró Eleuteria. Todos en el barrio se encuentran consternados, pues conocían muy bien y apreciaban a las hermanas Martínez Cruz, quienes crecieron en esa vivienda. En su juventud ambas tuvieron el gusto por la costura, pues Lupita trabajó en una conocida fábrica de camisas, y Agustina maquilaba ropa por su cuenta. "Sí, tenían 50 años que vivían ellas allí. Hace 50 años que mi papá hizo esa casa, y 50 años que tenían ellas ahí", comentó la entrevistada. Los restos de las víctimas comenzaron a ser velados la noche del martes en una funeraria ubicada en las calles Diego de Montemayor y Carlos Salazar, en el centro de Monterrey. Este miércoles ambas serán despedidas en su última morada en el panteón Del Carmen, donde yacen los restos de su padre.

Redacción