16 de septiembre de 2013 / 04:40 p.m.

Monterrey.- • Las primeras veces, un grupo de siete ciudadanos se reunían sobre el Paseo Santa Lucía para en el puente de Héroes del 47 depositar una corona.

No faltaba el policía que se les acercara para cuestionar la presencia del grupo de ciudadanos, quienes realizaban esto para recordar a los caídos de la Batalla de Monterrey.

A seis años de esa primera reunión, la asociación Amigos de la Batalla de Monterrey congrega a más de 200 integrantes. En su grupo hay por igual ingenieros, ginecólogos, arquitectos, historiadores y arqueólogos, y entre todos han logrado que se recuerde el periodo de la invasión norteamericana de 1846.

Si bien ya se alcanzaron diversos retos, como incluir en el calendario cívico del estado para conmemorar la Batalla de Monterrey cada 21 de septiembre, así como crear una plaza, aún hay metas por alcanzar.

El doctor Pablo Ramos y el historiador Ahmed Valtier, dos de los fundadores de Amigos de la Batalla de Monterrey, indican los planes que siguen en pie, uno de ellos es lograr que la ciudad sea reconocida con la “H” de heroica.

“Aquí lo interesante es que ya empieza a haber un reconocimiento propio de la ciudadanía, ya no sería extraño que se le defina a Monterrey como ‘heroica’”, dice Ramos.

En busca de la “H”

Por la mañana del 21 de septiembre de 1846, bajo una lluvia que había empañado el aniversario de la fundación de la ciudad, los batallones norteamericanos iniciaron el combate por la zona del Barrio Antiguo.

Días antes, los estadounidenses ya habían tomado los pueblos de Marín, Apodaca y Guadalupe.

Por estas razones, historiadores y miembros de la agrupación Amigos de la Batalla de Monterrey han iniciado el trabajo que se requiere para que la capital de Nuevo León pueda ser denominada como “heroica”.

Actualmente hay 29 ciudades de México que ostentan la distinción. La más reciente fue Torreón, que recibió el título hace tres años por parte de la Comisión Nacional de Ciudades Heroicas.

“Estamos en el proceso porque es algo muy complicado, se necesita de mucho apoyo. Se le planteó a la Dirección de Cultura y les gustó la idea. Por ahora está en proceso”, añade Valtier.

El trámite se compone de la siguiente manera: un ciudadano –que puede ser el cronista de Monterrey– envía la propuesta al Cabildo de la ciudad. Junto con el apoyo municipal, la documentación histórica y la petición se entrega a la Comisión Nacional de Ciudades Heroicas.

Tras un análisis de la documentación entregada, se emite la respuesta.

Camino largo

La agrupación Amigos de la Batalla de Monterrey inició organizando pequeños eventos, que recordaran la defensa que se hizo de la ciudad ante la avanzada del ejército norteamericano en 1846.

En una ocasión, recuerda Pablo Ramos, acudió al Museo del Obispado un 22 de septiembre. Al llegar, relata no había nada.

“Llegué preguntando sobre el evento para conmemorar la batalla y me dijeron que no había nada”.

Ya en 2011, la agrupación logró que se diera una conmemoración con el apoyo del Gobierno del Estado y de la Legislatura 72 del Congreso local. También lograron que la constructora Delta, que levantó dos torres de departamentos en el predio de donde se rescataron 10 osamentas de soldados norteamericanos, apoyara en la realización de una plaza conmemorativa.

“La cereza en el pastel sería contar con un museo sobre la Batalla, falta ‘picarle las costillas’ a uno que otro poderoso, ya algunos políticos nos están apoyando para encontrar algún edificio que albergue al museo”, apunta Ramos.

 — GUSTAVO MENDOZA LEMUS