7 de febrero de 2013 / 04:36 p.m.

Monterrey • Durante 16 días un domicilio de la colonia Lagos del Bosque fue el sitio más seguro para mantener secuestrada a una estudiante del Tec de Monterrey; se encontraba a menos de 50 metros de un cuartel de Fuerza Civil y por lo que narran los vecinos, nunca notaron movimiento alguno en la vivienda.

Aunque no se ha dado a conocer cómo fue descubierta la casa de seguridad, ayer los rumores en la calle de Lago Catemaco dejaron al descubierto varios detalles; los dos renteros sólo fueron vistos dos ocasiones en el mes de febrero.

Los vecinos aseguraron que se rentó la parte alta de la casa los primeros días del mes de Noviembre pasado, incluso se dijo que la casa originalmente no era para los dos renteros, sino para la hermana y el hijo de uno de los presuntos secuestradores.

Durante los dieciséis días que la mujer estuvo privada de su libertad nadie, ni los vecinos más cercanos escucharon o vieron algo extraño.

“No vimos, ni escuchamos nada, nos sorprendió la noticia, de hecho si ve esta calle son puras casas familiares”, dijo uno de los vecinos.

Por dentro la casa no tiene muebles o aparatos electrónicos de ningún tipo, aunque cuenta con los servicios básicos estos solo se utilizaban menos que lo básico.

“"Nunca había luz, ni se veía movimiento, yo pensaba que si iba a llegar la mujer y su hijo que nos dijeron en noviembre"”, explicó una de las vecinas.

El buzón de la vivienda se encuentra lleno y demuestra que al menos no se ha abierto en más de tres meses; la vivienda por dentro está sucia.

Según fuentes consultadas la mujer se encontraba en la parte trasera de la vivienda.

Esta calle se encuentra dividida en varias secciones, pero en la primera, que es la que se localiza cercana a la avenida Eugenio Garza Sada, está compuesta por 12 casas.

Ayer se realizó un recorrido en esta calle y todos coincidieron en la misma opinión.

“"Nunca nos imaginamos ver estas cosas aquí, porque estamos detrás del cuartel, imagínese si no estuviera"”, explicaron los vecinos entrevistados.

REDACCIÓN