LILIANA PADILLA
1 de agosto de 2013 / 12:56 p.m.

México• Enclavada en la selva, la infraestructura carretera crece en el sudoeste del país para comunicar mejor Tabasco, Campeche y Chiapas. Pero la mancha gris por la que cruzan los vehículos ha impactado negativamente en el hábitat de la fauna del lugar. Decenas de monos saraguatos han muerto atropellados a consecuencia de la ampliación de la vía federal que va de Villahermosa a Escárcega.

La ampliación del derecho de vía de dos a cuatro carriles comenzó el año pasado, con autorización de Comunicaciones y Transportes de Tabasco y el aval de la Secretaría Medio Ambiente, que no reportó la presencia de monos en la zona.

Ello ha generado la muerte de la comunidad de primates que habitaba a unos cuantos metros del asfalto, por el cual circulan a diario un promedio de 3 mil 500 vehículos, muchos de ellos, de carga pesada.

En el lugar han sido atropellados 15 monos de 44 que habitan en la orilla de la carretera.“Es un porcentaje de 16 por ciento que han muerto en menos de un año y medio”, explicó el biólogo Cuauhtémoc Cedillo, coordinador ejecutivo de la única Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) de primates que hay en el país.

La consultora Geoelemento SA de CV, responsable del estudio de impacto ambiental, omitió informar de la presencia de monos aulladores protegidos dentro de la Norma Oficial Mexicana.

La ampliación inició con la tala de los árboles que se utilizaban como puentes naturales para el cruce de la especie, con lo que se fragmentó el hábitat natural de los primates.La ampliación de la obra (kilómetro 137 de la carretera federal, municipio de Emiliano Zapata hacia Villa Chablé, a orillas del río Usumacinta), con registro 27TA2008V0013, provocó que los monos tuvieran que cruzar por el asfalto.

En la zona no hay señalamientos que alerten sobre la presencia de monos en la zona, pero sin puentes naturales ni reductores de velocidad, los primates son atropellados por los vehículos.

La carretera federal que conecta a Villahermosa con Escárcega, Campeche, se amplía en 31.3 kilómetros de dos a cuatro carriles, es decir de 7 a 12 metros.

Comunicaciones y Transportes de Tabasco solicitó el permiso a la Semarnat y la dependencia federal se lo otorgó, tras una revisión al estudio de impacto ambiental realizado por la consultora Geoelemento.

“La cadena de errores empezó el sexenio pasado, cuando el gobierno del estado contrató a una consultora que hizo mal su trabajo. Además Semarnat dictaminó mal, lo hizo a la ligera, no verificó cosas como que había especies de la Norma Oficial Mexicana”, explicó Cuauhtémoc Cedillo.

“Lo ideal hubiera sido que se colocaran reductores de velocidad y pasos de fauna, pero en el estudio de manifestación de impacto ambiental no fue registrada la presencia de fauna. El estudio de origen estuvo mal hecho y fue la base para que la autoridad ambiental dictaminara”.

El propietario de la UMA, José Luis Álvarez, y su coordinador ejecutivo, Cuauhtémoc Cedillo, tuvieron conocimiento de los atropellamientos. Con el respaldo del primatólogo Gilberto Pozo, de la asociación civil Conservación para la Biodiversidad del Usumacinta, comenzaron a documentar la muerte de los monos y presentaron en marzo del 2012 la primera denuncia.

El delegado de La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente en Tabasco, José Trinidad, informó que la denuncia fue declinada porque el tramo en cuestión correspondía a Chiapas, debido a que la obra carretera se ubica entre ambas entidades y Campeche.

“Es una institución con pocos recursos, poco personal y no quiso comprometerse o simplemente hizo caso omiso de las denuncias, le dio largas o le dio salidas legalistas”, opinó el biólogo Cuauhtémoc Cedillo sobre el papel que ha desempeñado la Profepa.

Los tres estados buscan instalar un Consejo de Vigilancia para analizar la problemática de la zona, aunque el delegado de Profepa afirmó que “hasta ahora no nos han dado información de que siga la muerte de monos, los últimos casos que nos refieren son del año pasado”.

Pobladores de Villa Chablé y los biólogos de la UMA Saraguatos narraron a MILENIO que el último mono aullador atropellado fue encontrado hace más de un mes, pero esto se debe a que la comunidad que habitaba en la zona se ha ido extinguiendo.Incluso, ellos mismos vigilan la carretera para evitar más muertes.