10 de enero de 2013 / 02:28 p.m.

Monterrey• El hueco en la pared de lo que fue el casino Royale sigue tan abierto como la polémica.

Para los familiares es la prueba de que ahí había una puerta falsa que engañó a los clientes. Para el dueño del inmueble es la evidencia de una acción desesperada por salvar a las víctimas.

A un año y cuatro meses de la tragedia, el inmueble abre sus puertas. Sólo un deudo llega. Es Edmundo Jiménez, quien perdió a su esposa en el incendio.

Es la primera vez que está en el lugar y ve los destrozos que dejó el atentado donde falleció su mujer.

“"Pos estoy muy mal, me siento mal"”, reconoce al expresar sus sentimientos, y recomienda a los otros familiares mejor no ir.

“"En este lugar, aparentemente, estaba una puerta falsa, aquí fallecieron siete personas calcinadas"”.

Asegura que cualquier persona que estuviera en un incendio, corre al último rincón para escapar de las llamas, no se queda en un lugar al centro del inmueble.

“"¿Qué sucedió aquí?, está muy cuadrada, había una puerta falsa, la gente trató con sus manos de abrirla, se asfixia y luego viene el incendio"”.

Francisco Fernández Hasbun, abogado del propietario del inmueble, Carlos Salinas Martínez, niega tal posibilidad. Mientras recorre las ruinas, asegura que hubo capacitación a los empleados, que todas las puertas de emergencia estaban habilitadas y que nunca hubo ninguna puerta falsa o fingida. El hueco que hay, asegura, lo hizo un traxcavo para rescatar a la gente.

FRANCISCO ZÚÑIGA