13 de enero de 2013 / 02:06 a.m.

Monterrey.- Con la intención de que tenga mejor espacio que en la vía pública, la Secretaría de Policía Preventiva de Monterrey recogió en la zona del Obispado a la indigente rusa, quien era maestra de patinaje sobre hielo, Elena Gouliakova, para trasladarla a un hospital psiquiátrico en la colonia Buenos Aires.

La indigente extranjera, de pelo rubio y piel blanca, fue detectada por elementos de la Policía Regia en calles de la colonia Obispado, en Hidalgo y Cerro de Picachos, por lo que procedieron a trasladarla a las instalaciones de la corporación ubicadas en la Alamey.

En ese sitio, los mandos policiacos determinaron que no podría estar en las celdas, ya que además de que no cometió ningún delito, requería de un sitio especial y decidieron enviarla al citado hospital psiquiátrico.

Durante el tiempo que permaneció en las instalaciones de la Policía Regia, la indigente fue entrevistada por diferentes reporteros, pero sus respuestas son incoherentes.

"No puedo ser indigente, yo soy heredera e Elvis (sic) reyna del país British a Rusia, Grecia y México y yo no puedo darle presencia a nadie ahorita", dijo.

Expresó que tiene un hijo, y que es muy bueno, sin embargo no mencionó su nombre, ni dónde se encuentra.

Desde hace meses esta mujer presuntamente nacida en Rusia y que tendría una estancia de 10 años en la ciudad, e incluso probablemente hasta habría logrado ya la nacionalidad mexicana, deambulaba por las calles del centro de Monterrey y de la colonia Obispado, visiblemente afectada de sus facultades mentales.

Esta persona ha sido vista caminando en ocasiones descalza y en otras con calzado de diferente tipo en cada pie, sin recibir ayuda por parte de la autoridad municipal o estatal, ni tampoco de instituciones de beneficencia

De Elena Gouliakova ha trascendido que era maestra de patinaje en diferentes establecimientos o instituciones de clase alta, como es el caso del Alpino Chipinque y el Deportivo San Agustín, entre otros.

Se desconoce en qué momento y por qué causa enfermó de sus facultades mentales, así como el abandono en que la tienen sus familiares.

RICARDO ALANÍS