Ocho órdenes judiciales de allanamiento en el caso fueron dadas a conocer este martes, después de que varios medios de comunicación solicitaron acceso a los archivos, lo que revela la amplitud de la investigación.
10 de julio de 2013 / 04:42 p.m.

Los documentos señalan que Carlos Ortiz, amigo de Hernández, declaró a la policía que otro hombre, Ernest Wallace, dijo que el ex jugador de Nueva Inglaterra admitió haber disparado contra Lloyd en un parque industrial, el 17 de junio pasado.

 

En ese lugar, cercano a la casa de Hernández en North Attleborough, Massachusetts, apareció el cadáver de Lloyd, jugador semiprofesional de futbol americano con varios disparos en el pecho.

 

Esta sería, hasta el momento, la evidencia más contundente con la que cuenta la Policía en el caso contra Hernández, quien se ha declarado inocente y se encuentra detenido sin derecho a fianza desde el pasado 26 de junio en una cárcel de Massachusetts.

 

Los documentos fueron presentados en una corte del condado de Broward, al norte de Miami, por parte del departamento de la Policía de Miramar, para justificar el allanamiento realizado a la casa de Wallace en esa ciudad.

 

Ortiz y Wallace se encuentran detenidos como presuntos cómplices del asesinato, y la fiscalía señaló que todos estuvieron con Hernández la noche del asesinato.

 

De acuerdo con los documentos, Ortiz dijo a la policía que después de recoger a Lloyd, los cuatro volvieron a North Attleborough, y en el camino Hernández reclamó a Lloyd que hubiera conversado con gente con la que tenía problemas.

 

Pero según Ortiz, Hernández y Lloyd saldaron sus diferencias con un apretón de manos. Sin embargo, poco después el auto en el que viajaban se detuvo y todos se bajaron a orinar menos Ortiz.

 

Luego se escucharon disparos, según Ortiz, quien dijo que estaba muy oscuro y no pudo ver quién disparaba.

 

Wallace enfrenta un cargo como cómplice en el asesinato y también se ha declarado inocente.

 

La policía no tiene el arma con la que se cometió el homicidio, pero recaba todas las pruebas necesarias en el caso desde Massachusetts, hasta Florida, donde el ex jugador incurrió en conducta violenta mientras militó en su etapa universitaria con los Lagartos de Florida.