3 de abril de 2013 / 02:09 p.m.

Más de 500 policías comunitarios detuvieron a dos presuntos secuestradores y extorsionadores en un poblado del municipio de Acapulco, luego de enfrentarse con un grupo armado.

La víspera, habitantes de la comunidad de Xaltianguis habían denunciado que un comando les exigía cuotas a transportistas y comerciantes a cambio de permitirles laborar.

En respuesta más de 500 elementos del Sistema de Seguridad y Justicia Comunitaria, integrados a la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero, que encabeza Bruno Plácido Valerio, arribaron a la localidad.

Durante toda la noche del lunes y la mañana del martes instalaron un retén sobre la carretera nacional Acapulco México para revisar vehículos particulares y de pasajeros, especialmente taxis.

Además, a bordo de unos 35 automóviles se desplazaron por las calles del poblado en busca de casas de seguridad, que se utilizan para vender droga o escondera secuestrados.

Entonces sostuvieron un enfrentamiento con un grupo de hombres armados, y con apoyo del Ejército detuvieron a dos sujetos, a quienes les arrebataron un fusil AK-47 con dos cargadores.

Habitantes del lugar afirmaron a MILENIO que ya estaban hartos de pagar cuotas a delincuentes del crimen organizado.

La propietaria de un comercio señaló: “Necesitamos que se queden (los policías comunitarios). Aquí (los criminales) se paseaban como si nada, se sentían dueños de todo y diario o por semana pasaban a cobrar la cuota y si querían más, pues ni modo.

"“Ya hubo reuniones y mucha gente está de acuerdo en que se queden los policías comunitarios y si tenemos que apoyarlos con alimentos para que cuiden lo haremos.""

Un líder de los guardias civiles comentó que desde hace tiempo "“el pueblo de Xaltianguis era tierra de esta gente mala, y las autoridades encargadas de la seguridad no hacían nada por los habitantes de este lugar”".

Denunció que "“aquí se registraban asesinatos, levantones, cobro de cuotas, extorsiones y secuestros. Todos sabían lo que aquí pasaba, pero nadie decía nada por miedo. Ahora se han organizado y quieren que nos quedemos, que los organicemos para implementar un sistema de policía comunitaria y lo vamos a hacer”".

— JAVIER TRUJILLO