29 de enero de 2013 / 03:51 p.m.

Monterrey.- Una caseta policial abandonada es el centro de atención de jóvenes lectores de la colonia Villa Mitras, tercer sector, al poniente de Monterrey.

Grafiteada, con los vidrios rotos y un fuerte olor a olvido, la caseta se ubica a un costado de una biblioteca municipal, recientemente remodelada y que ostenta el logotipo de la actual administración que encabeza la alcaldesa Margarita Arellanes.

-¿Por qué la caseta y no la biblioteca?- pregunta el reportero.

-"Porque la biblioteca tiene meses cerrada, nunca abre"”, contesta Leonardo García, Thems, que a sus 15 años es skate, pinta y compone sus canciones.

Un grupo cercano a 10 jóvenes buscan crear un espacio cultural en la caseta de policía abandonada. Desde ahora la llaman “"Biblioteca por la Paz"”, y por ahora sus aspiraciones están ahogadas en la burocracia de la administración regiomontana.

El proyecto nació de un círculo de lectura emprendido por jóvenes de la asociación La Biblioteca, que con el respaldo de Procuración de Justicia Étnica AC, acuden a los planteles educativos a fomentar la lectura.

Brenda de la Torre dio forma al grupo “La violencia no es un cuento” en la escuela secundaria número 67 “"Profra. y Dra. Justina Delgado"”. Comenzó en la biblioteca escolar.

“"El nombre de ‘Biblioteca por la Paz’ lo escogieron ellos. Un día trabajando el día escolar de la no violencia y la paz, y viendo como llamaríamos a nuestro grupo a algunos chicos se les ocurrió"”, comenta la promotora de lectura.

¿POR QUÉ UNA CASETA?

Desde hace unas semanas, la fotografía de unos jóvenes frente a una caseta abandonada de la policía en Villa Mitras se llenó de comentarios de apoyo en la red social Facebook.

La iniciativa no es al azar. Los jóvenes comentan al unísono que la policía de ahí no los ayudaba sino todo lo contrario.

“"Nos detenían sólo por practicar el skate”", comentan.

Desde hace años el local está cerrado, y la biblioteca que está a un costado siempre está sola bajo llave. Ambas se ubican en el cruce de las calles Cerro Largo y Mil Cumbres.

Como pasa en muchos sectores del área metropolitana, los relatos sobre cuestiones relacionadas con la inseguridad abundan. Que si algunos compañeros muertos afuera de su casa, que a unos chavos los desaparecieron o que si en tal colonia hay casas de seguridad. El tema es por demás conocido en chicos de 14 años.

“"Creo que es importante destacar el hecho de que se pretenda rehabilitar una caseta de policía no es una simple coincidencia, la cuestión es hacer ver que hay otras maneras de contrarrestar la violencia porque la del gobierno actual sólo ha creado más violencia"”, apunta de la Torre.

Por ahora los jóvenes siguen trabajando en la biblioteca de la Secundaria 67 con el apoyo de su directora, mientras se cumple con la maraña de trámites en Monterrey con la finalidad de poder rehabilitar una caseta de policía vecinal abandonada.

Hacia un centro cultural

-Con un promedio de edad de 14 años, los jóvenes que integran el proyecto tienen muy en claro lo que quieren. Aunque no se consideran “"artistas”", lo son. A Edmundo Karahi Pérez le gusta la fotografía; a Devany Niño le encanta la naturaleza y la ecología; Francisco Salazar, El Pelón, hace diseños y compone canciones, al igual que Thems.

“"Lo primero que queremos es limpiarla y pintarla”, señala Edmundo Karahí, mientras que Devany completa “y tenemos que sembrar cosas”".

El espacio busca ofrecer talleres culturales para los jóvenes y para sus padres. La lista inicial es amplia: teatro, dibujo, patinaje, composición musical y baile. “"A nosotros se nos ocurrieron pensamos que nos pueden ayudar"”, agrega Karahí Pérez Contreras.

“"Esa fue una parte importante, que ellos propongan y no que cometamos el error de impartirles talleres que a la mejor a los chavos no les gustan"”, añade Brenda de la Torre.

GUSTAVO MENDOZA LEMUS