4 de febrero de 2013 / 01:47 p.m.

Monterrey.- El volumen de voz del hombre de estatura baja, complexión regular, pelo entrecano - unos 56 años- no es potente, pero el silencio que reina allí y su rango, dan un sello solemne al ritual.

“"Vayan por ellos, desde delincuentes de bajo nivel como ladrones, asaltantes, a negocios, a casas habitación, robo de autos, y delincuentes de alta peligrosidad, como asesinos múltiples pertenecientes a diferentes bandas como el Cártel del Golfo o el grupo de Los Zetas; síganle echando ganas, están haciendo un excelente trabajo, ha mejorado mucho la calidad del servicio aquí en Cadereyta..."”

Son las ocho de la mañana de un día de entresemana y el general retirado de la Fuerza Aérea Mexicana, Ricardo César Niño Villarreal, encabeza en el patio de la Policía de Cadereyta Jiménez, Nuevo León, el cambio de guardia, donde, como de costumbre, emite un mensaje a sus policías.

Todos, los preventivos de aquí son ex militares, o retirados o con baja “"digna"”. Así lo ha dispuesto este general piloto aviador que egresó del Colegio de la Fuerza Armada Mexicana en 1979.

Y allí está ese hombre que tiene un tono de voz acaso sureño mezclado con capitalino, o tal vez costeño, que ha viajado y radicado en infinidad de ciudades del país, pero que es oriundo de Monterrey. Sus hombres, erguidos, de azul marino, cascos del mismo color, fusiles en mano, le oyen atentos.

“"La ciudadanía me ha manifestado su agradecimiento por el trabajo que ustedes han realizado; sigan siendo leales al pueblo de Cadereyta, a las autoridades, a la institución; sigan trabajando en pro de la seguridad de los ciudadanos"”, señala el jefe de la seguridad en este municipio que colinda con Juárez.

En los últimos años a Cadereyta Jiménez se le ubica como tierra violenta, de ejecuciones, donde han secuestrado a infinidad de petroleros y a comerciantes, y donde llegó a imperar una especie de toque de queda.

Hoy el general dice que la situación ha cambiado para bien, asegura que todo tiende a mejorar y comparte la receta que ha aplicado.

El general piloto aviador arribó a esta ciudad de unos 100 mil habitantes pero con una alta población flotante, en momentos álgidos del 2012, el 7 de mayo de 2012, luego de una racha de 20 ejecuciones en un mes.

Una semana después de que rindió protesta ante el alcalde de la pasada administración, 49 torsos, 43 de hombres y seis de mujeres fueron lanzados frente al poblado de San Juan, en Cadereyta Jimenez. Eso fue hace un año y hoy la situación es diferente.

¿A poco podrá regresar a la relativa tranquilidad, a la época de antes de la guerra de los narcos y sicarios?

Claro que sí, yo tengo plana fe en que eso va a llegar, a regresar otra vez a la tranquilidad aquí en Cadereyta y en todo Nuevo León.

¿Pero cómo?, ¿con qué receta? Es importante tener la moral alta y poner todo su esfuerzo, no dejarse amilanar, no dejarse amedrentar por la delincuencia, no dejarse abatir por ellos.

Pero llevan años en el estado delinquiendo…

Pero ahí vamos. Con coordinación, cooperación, disciplina, motivación, pero sobre todo, con un alto nivel de honestidad, se puede vencer el mal.

¿Qué se les enseña, qué se les inculca a estos policías que eran militares?

Que sean honestos, se les pide que tomen en cuenta los principios y valores; deben ser honestos y leales, responsables y hombres de valor.

¿Y en derechos humanos?

Claro, se les imparten estos conocimientos, son muy importantes, así como otros conocimientos teóricos y prácticos de operaciones policiacas, de intervenciones en domicilios, antisecuestro, muchos cursos y enseñanza.

¿Aparte de la honestidad y el valor, qué más es determinante en un cuerpo de seguridad?

Es muy importante que la persona sea leal y que esté motivada, la motivación es la chispa que te hace caminar.

¿Dice usted que las cosas marchan mejor, por acá?

Desde que llegamos a la dirección en la administración pasada y en la actual hemos luchado para abatir de la delincuencia en todos sus niveles. Diversos pobladores aquí del municipio en pláticas con ellos, pues nos agradecen todo el esfuerzo que hemos hecho.

¿Y esto es medible?

Hemos detenido a mas de mil 300 personas por faltas administrativas y más de 400 personas han sido puestas a disposición del MP.

¿Y qué lo motiva para continuar?

La coordinación con nuestras tres fuerzas armadas, el servir a la gente, y ver a la población de nuevo en las calles, en fiestas, de compras, eso motiva.

ALEJANDRO SALAS