20 de abril de 2013 / 01:59 a.m.

Los equipos anunciaron que los equipos serían pospuestos aproximadamente cuatro horas antes de la hora de inicio programada.

La Policía identificó a dos sospechosos de las explosiones del lunes que dejaron tres muertos y más de 180 heridos. Un hombre murió durante un enfrentamiento a tiros con la Policía y el otro es perseguido por las autoridades en un fuerte operativo que se ha llevado a cabo todo el día.

Las autoridades en Boston suspendieron todo el tráfico masivo, usado por muchos aficionados para llegar a los estadios, y solicitaron a los ciudadanos de todo Boston y a algunos habitantes de los suburbios a permanecer en sus hogares durante la mayor parte del viernes mientras continúa la búsqueda del segundo sospechoso. El servicio de trenes finalmente recibió autorización para reiniciar después de las 6:00 de la tarde.

No se dio una nueva fecha para el primer partido de la serie de tres encuentros entre los Medias Rojas y Reales de Kansas City, que estaba programada para comenzar el viernes por la noche en el estadio Fenway Park. El duelo del sábado a las 1:35 de la tarde hora local hasta ahora sigue en pie.

El partido de hockey sobre hielo en el TD Garden entre los Bruins y los Penguins de Pittsburgh, dos de los mejores cuatro equipos de la Conferencia del Este, fue programado para el sábado a las 12:30 de la tarde. Una decisión final sobre si se realizará el encuentro se tomará cuatro horas antes del inicio, de acuerdo con los Bruins. El juego originalmente planeado para el sábado por la noche entre los Sabres de Buffalo y los Penguins en Pittsburgh fue reprogramado para la noche del martes.

"Comprendemos totalmente la situación y la respetamos", dijo el gerente general de los Penguins, Ray Shero. "Esperemos tener la oportunidad de jugar mañana, pero, repito, la seguridad de la gente de Boston, de la ciudad de Boston, es lo más importante para todos".

Los jugadores y empleados de los Medias Rojas recibieron instrucciones de permanecer en sus casas, al igual que el resto de los residentes de la zona de Boston y sus suburbios.

"Sólo seguimos las indicaciones de las autoridades de la ciudad", dijo el director de operaciones de los Medias Rojas, Sam Kennedy. "Los jugadores tienen instrucciones de quedarse en sus casas y que estén seguros, y sólo estamos esperando por novedades como todos los demás".

El vocero de los Medias Rojas, Kevin Gregg, dijo que los Reales están en la ciudad desde el miércoles por la noche, y pasaron su día libre el jueves en Boston.

Los bombazos del lunes cerca de la meta del maratón mataron a tres personas y dejaron más de 180 heridos. La policía identificó a dos hermanos como los sospechosos. Uno murió el viernes en un tiroteo con las autoridades, y el otro sigue prófugo y es blanco de una masiva persecución que provocó un toque de queda general en Boston y sus alrededores.

Los Reales se hospedan en el hotel Westin Copley Place, a una cuadra de la meta del maratón.

"Nos dijeron que no salgamos. Nos dijeron que el hotel está en toque de queda, aunque he visto a alguna gente moviéndose por ahí", indicó el vicepresidente del equipo, Mike Swanson. "Es sorprendente ver las calles. Todo está increíblemente silencioso para ser el mediodía en Boston".

Ap