14 de junio de 2013 / 11:12 p.m.

Violentas manifestaciones en tres ciudades y apresurados trabajos en los estadios marcaron las horas previas al inicio de la Copa Confederaciones.

El torneo, que pondrá a prueba los preparativos de Brasil para la Copa Mundial del año que viene, arranca el sábado con el duelo Brasil-Japón en Brasilia.

Todavía hay trabajadores tirando cemento en las aceras, colocando paneles de vidrio y pintando varios estadios. Pero el presidente de la FIFA Joseph Blatter dice que no está preocupado.

"Hay muchas cosas que se harán a último minuto", declaró. "No debe sorprender que a dos días del inicio todavía se esté trabajando. Quiere decir que hay cosas que no están terminadas y que hay que completar".

Mientras secan la pintura y el cemento, los organizadores del torneo siguen de cerca las protestas callejeras, reciben algunas quejas y hacen fuerza para que Nigeria llegue a tiempo.

En la capital Brasilia unas 200 personas quemaron neumáticos y bloquearon la calle principal frente al estadio del partido inaugural. La protesta fue organizada por grupos que se quejan del excesivo costo de la Copa Confederaciones y de la Copa Mundial.

Cerca del estadio se vio una densa nube de humo negro, delante de la cual los manifestantes mostraban carteles llenos de consignas denunciando al gobierno local.

Miles de personas desfilaron por Río de Janeiro y Sao Paulo el jueves para protestas aumentos en las tarifas de autobuses y trenes subterráneos. Hubo algunos incidentes con la policía, que disparó gases lacrimógenos para dispersar a unos 5.000 manifestantes en Sao Paulo.

En Río hubo 2.000 manifestantes, según la policía.

"Estamos observando la situación y nos mantenemos en contacto con las autoridades", afirmó el portavoz de la FIFA Pekka Odriozola. Agregó que la FIFA "tiene total confianza y fe en las autoridades locales".

En Río, Italia se quejó de que no se le informó que el estadio Joao Havelange, conocido como Engenhao, estaba cerrado por fallas en el techo, por lo que el equipo azurro tuvo que buscar de apuro otro sitio para entrenarse.

En Recife Uruguay también tuvo que buscar dónde entrenarse porque el estadio que había elegido no estaba en condiciones luego de una fuerte lluvia.

"En la Copa Mundial tendremos que estar alertas para que no se repitan estas fallas, especialmente las demoras, que aumentan los costos y el uso de fondos públicos", manifestó Romario, ex estrella de la selección brasileña y hoy legislador.

Nigeria, por su parte, amenazó con no viajar el jueves porque se le adeuda dinero a los jugadores.

El equipo, que está en Namibia por un partido de las eliminatorias del mundial, perdió un vuelo y llegará ahora el sábado o domingo. Su debut está programado para el lunes contra Tahití, un equipo de semiprofesionales que no debería ofrecer mucha resistencia.

AP