29 de noviembre de 2013 / 01:55 p.m.

Madrid.- La escritora española Carmina Martín presentó en esta capital su obra "Cuentos Amariconados", que descubren, a través de nuevas versiones de cuentos tan tradicionales como "Caperucita Roja", problemas cotidianos.

En la librería Antonio Machado del Círculo de Bellas Artes de Madrid, Martín, oriunda de Zaragoza, noreste español, explicó que escogió seis cuentos y a través de ellos trata temas como el desempleo, la ley antitabaco, los desahucios o la bulimia.

En los cuentos, los protagonistas se muestran tal como son y descubren las dificultades que el mundo real presenta.

Los seis relatos que componen "Cuentos amariconados" son "Los tres cerditos", "Ricitos de oro", "Pinocho", "Caperucita Roja", "La lechera" y "La Ratita presumida".

En la presentación, la autora explicó que la idea de "Cuentos amariconados" nació en Zaragoza, donde tiene unos amigos que tienen un local gay donde hacen espectáculos con travestis "y un día pensé que quizá podría preparar algo como un guion de teatro".

"Entre tanto, viendo a uno de los que actúan que me llama mucho la atención, porque no es el típico que se afeita escrupulosamente sino que lleva su barbita y luego se maquilla, vi en él el personaje de caperucita. De ahí surgió", agregó.

Martín espetó que gracias a esto se hizo la "representación de Caperucita" y a partir de ahí escribió más textos para escribirlos "como narrativa".

Interrogada por qué estos seis librillos contestó que eran los que "más coincidían con los colores de la bandera gay, que son con los tonos con los que salieron a la venta".

"Así los seleccioné, pero lo que más me llevó tiempo fue escribirlos para que tuvieran un fondo, no como una simple parodia. Por ello trato temas como el paro, los desahucios, la bulimia y la ley antitabaco en España", añadió.

Para ello, la escritora zaragozana dijo que se "informó mucho" sobre la actualidad a pesar de que fueran cuentos fantásticos.

"Una vez me quedé un poco bloqueada porque quería seguir escribiendo y no sabía cómo. Buscando información encontré un estudio de la universidad de Córdoba en el que científicos descubrieron que cuando mentimos nos sube la temperatura en nariz y orejas", expuso.

"Le llamaron efecto Pinocho. De ahí me vino la idea de éste personaje", dijo.

Notimex.