18 de marzo de 2013 / 03:53 a.m.

Cancún Centro • El procurador Gaspar Armando García Torres, presentó a los autores del asesinato de siete personas en la cantina La Sirenita, en donde murieron tres dirigentes del sindicato de taxistas y señaló que la investigación reveló el recrudecimiento de la guerra entre el cártel del Golfo y Los Zetas por controlar este sindicato.

El fiscal dijo que Héctor Cacique Fernández, de 27 años, alias “El Diablo”, originario de Matías Romero, Oaxaca y a Maximiliano Ezequiel Magallán González, de 27, confesaron dedicarse a cobrar derechos de piso a bares, discotecas y centros nocturnos de la zona hotelera, con cuotas de 15 a 25 mil pesos semanales por establecimiento.

Asimismo dijeron estar a cargo del entrenamiento táctico y físico de jóvenes reclutados por los delincuentes en un campo de entrenamiento del ejido Francisco May, en donde les adiestran en manejo de armas, maniobras tácticas urbanas y acondicionamiento físico personal.

Los dos delincuentes fueron capturados en la discoteca “Mandala”, ubicada en el kilómetro 9.5 del bulevar Kukulcán. Durante los interrogatorios proporcionaron información que permitió localizar al resto de la banda, expuso el procurador García Torres.

Los hampones dijeron que la ejecución del pasado jueves estaba planeada contra el secretario de conflictos del Sindicato de Taxistas, Francisco Achach Castro, alias La Barbi, pero se les salió de control debido a que uno de ellos “"conocido como ´El Humo´, se alocó matando gente y fallecieron siete personas"”.

Achach Castro, “"debía dinero de la droga al ´Apá´, que es el jefe de la plaza en Cancún del grupo de los zetas"”, declaró "El Diablo".

Explicó que por esto se ordenó “"darle piso"” a Héctor Cacique, la misión fue encargada a Roger Gabriel Alfaro Pacheco, “"El Humo"”, quien ha participado en varias ejecuciones en esta ciudad.

Por instrucciones de su jefe, “"El Apa"”, Héctor Cacique, El Diablo, entregó datos y fotos de Achach Castro a “"El Humo"” en un folder amarillo, en una reunión en el primer acotamiento del bulevar Kukulcán, ambos convinieron los detalles en esa reunión.

Según la policía, existe un aparente fenómeno de deserción o cambio de bando tanto entre el cártel del Golfo como de los Zetas, por controlar unas setecientas placas de taxi irregulares.

En la ejecución múltiple del bar “"La Sirenita"” participaron al menos cinco sicarios, que llegaron de Tamaulipas y son parte de un grupo violento de 50 miembros del crimen organizado que está en Quintana Roo, para reforzar al Cártel del Golfo.

De acuerdo con estadísticas de la Procuraduría de Justicia de Quintana Roo, de cada diez ilícitos que se registran en Cancún al menos en cuatro participan taxistas.

FERNANDO MERAZ