20 de agosto de 2013 / 01:51 p.m.

Sólo se refirió a los compromisos de esta semana, pero la frase "toda la presión (caerá) para Humberto" vertida por César Delgado, bien podría adaptarse a lo que seguramente será gran parte del torneo para el ataque de Rayados. Y es que con las salidas de Aldo De Nigris, Dorlan Pabón y seguramente Jesús Manuel Corona, el frente del Monterrey se ha debilitado en proporciones mayúsculas.

Si a lo anterior se le agregan las constantes bajas por lesión de César Delgado, la responsabilidad del ataque rayado recaerá sobre los hombros de Humberto Suazo, cuya compañía en el eje del ataque se limitaría a jóvenes como Luis Madrigal o Joaquín Alonso. Cabe recordar que Neri Cardozo y Omar Arellano, con facultades ofensivas, han sido requeridos en funciones del medio campo.

Sin embargo, sin De Nigris, Pabón y Tecatito y con la eterna incógnita de no saber si contará con Chelito, el peso ofensivo del Monterrey ya luce chato en relación a los anteriores torneos bajo el mando de Vucetich. Este verano de transferencias ha resultado por demás accidentado en el plano deportivo para los Rayados, aunque paradójicamente muy redituable en materia de economía. El proyecto de Rayados giró en torno al colombiano. Su fichaje llenó de expectativas al club. La apuesta ha sido volver a armar un plantel imponente de cara la inauguración de su nuevo estadio, el próximo año. Pero con la jugosa oferta de Chivas por De Nigris, la inesperada y millonaria compra del Valencia por Pabón y la rebeldía del Tecatito, cuyo representante está a punto de conseguirle un destino en Europa el cual también pagará por su cláusula de rescisión, el Monterrey de Vucetich ha reducido su potencial a los veteranos Chupete y Chelito.

Hace unos torneos, el ataque titular y suplente del Monterrey presentaba un roster con jugador res de la talla de De Nigris, Darío Carreño, Sergio Santana, Ángel Reyna y Corona, que comenzó a despegar en el último año, además de Suazo y Delgado que continúan en el equipo. Hoy, el presidente deportivo del equipo, Luis Miguel Salvador, habrá detectado que en este verano se les habrán marchado tres atacantes (De Nigris, Pabon y Corona) y que tendrá hasta el 5 de septiembre para al menos traer a uno que cubra la plaza vacante del colombiano.

A Rayados le llueve sobre mojado, ¿no crees?, se le preguntó a Chelito Delgado.

"Sí, toda la presión para Humberto", dice tras lanzar una sonrisa nerviosa y continúa: "Pero nah (sic), hay jugadores importantes que vienen aportando lo suyo".

Jaime Garza