5 de abril de 2013 / 07:53 p.m.

Frente a una eventual actividad en los volcanes Chichón y Tacaná, el gobierno del estado de Chiapas, a través del Sistema Estatal de Protección Civil (SEPC), refuerza las acciones preventivas y de monitoreo para evitar una nueva tragedia a la población.

La Sierra Madre, el Soconusco y la Depresión Central de Chiapas, denoninado “el Arco Volcánico chiapaneco”, integran un complejo de 14 volcanes. De éstos sólo el Chichón (o Chichonal) y el Tacaná se encuentran activos.

Aunque el Chichonal, ubicado al norte de Chiapas, sólo cuenta con una altura de mil 60 metros (el Mauna Loa de Hawai se alza nueve kilómetros desde el nivel del mar) y no arroja lava, es considerado peligroso por las emisiones de ceniza.

“Hace 32 años, el volcán Chichón presentó la actividad eruptiva más grande en la historia de Chiapas arrasando con poblados y miles de personas a su paso”, recordó Protección Civil del estado. Aproximadamente la mitad del estado sufrió los estragos causados por la ceniza, cuyos efectos persistieron por cinco años.

En las poblaciones aledañas al Chichonal se colocaron letreros para marcar las rutas de evacuación y se integraron 180 comités de Prevención y Participación Ciudadana, principalmente en los municipios Francisco León y Ostuacán.

En la frontera sur el Tacaná ha registrado actividad volcánica, aunque aún es considerada como normal.

Actualmente ambos volcanes se encuentran en Alerta Verde, es decir, no representan ningún peligro para la población, no obstante, se monitorizan permanentemente por un grupo de científicos miembros del SEPC.

Históricamente, el Chichón tuvo su última erupción de cenizas y gases el 28 de marzo de 1982, mientras que el Tacaná se reactivó en el año 1986.

Protección Civil del estado solicitó a la población en general estar atentos de las recomendaciones que hagan las autoridades correspondintes. “Ante la presencia de un fenómeno de esta naturaleza y en caso de alguna emergencia llamar con responsabilidad al 066”.

 — HERMES CHÁVEZ