30 de enero de 2013 / 09:28 p.m.

Oaxaca • Debido al deterioro de las instalaciones y a la sobrepoblación penitenciaria, al menos cuatro de los 14 centros de reclusión del estado están en espera de ser cerrados, aseguró el secretario de Seguridad Pública estatal, Marco Tulio López Escamilla.

En entrevista, explicó que en este caso se encuentran los reclusorios de Juquila, en la región Costa; Tlaxiaco y Huajuapan en la Mixteca oaxaqueña, así como el Penal Central de Santa María Ixcotel, localizado a 10 minutos de la capital.

Para la reubicación de los reos de Ixcotel, explicó, el gobierno estatal avanza en la construcción de un nuevo penal en la agencia de San Francisco Tanivet, a unos 40 minutos de la capital.

Este centro, con una capacidad para dos mil personas, albergará a la población penitenciaria del Penal Central y de otros centros más pequeños como Pochutla y Tlaxiaco, refirió.

A Tanivet, se trasladarán los reclusos procesados por delitos del fuero común, en tanto que los presos por delitos del fuero federal cerca de 900- se trasladarán al penal de máxima seguridad que construye el gobierno federal en el municipio de Miahuatlán de Porfirio Díaz, a una hora y media de la capital.

No obstante, esta reubicación penitenciaria se encuentra detenida debido a que el término para la construcción del penal de Tanivet está prevista hasta el 2014, mientras que el penal de máxima seguridad tampoco está concluido.

"No hay una fecha, depende de la federación. Esperamos tener noticias para el primer trimestre de este año", señaló López Escamilla al detallar que el penal de Miahuatlán albergará a dos mil 500 reos, además de contar con juzgados federales y una estación de la Policía Federal.

El secretario de Seguridad Pública estatal aclaró que a pesar de ello, la dependencia ha implementado cinco operativos al interior de los penales denominados "Saturno" y removido a seis directores de penales.

Lo anterior, a fin de asegurar la existencia del personal adecuado en el sistema penitenciario estatal, reubicar internos que representan un peligro para su comunidad o para el mismo centro carcelario, así como para desintegrar las mesas directivas de los presos.

Esto último, subrayó, dado que estas mesas directivas se han constituido como un riesgo para los mismos presos dado que se han convertido en un nivel de gobierno intermedio entre el gobierno y los mismos internos.

Notimex