31 de octubre de 2013 / 01:42 a.m.

Las lesiones han sido la constante en la carrera de Andrés Guardado, lo que le ha impedido dar el estirón y explotar durante su ya larga estancia en el futbol español vistiendo las camisetas del Deportivo la Coruña y ahora la del Valencia.

Andrés agregó una lesión a su ya largo historial, cuando tuvo que abandonar el campo de juego del duelo Valencia-Almería (1-2) a los 40 minutos, tras una dura entrada de Durdabier.

Pero el peregrinar del llamado Principito por el futbol español ha sido tortuoso debido a la facilidad con la que se lesiona, algo que, prácticamente, no le ha dado respiro desde su llegada al futbol ibérico.

Vistiendo la casaca de La Coruña, en febrero del 2008, Andrés sufrió una rotura fibrilar en el bíceps femoral de la pierna derecha en un duelo frente al Betis. Esta lesión obligó al mexicano a perderse casi en su totalidad la segunda vuelta de aquél torneo.

Un año después, en enero del 2009, Guardado salió lesionado de un juego contra el Barcelona. El diagnóstico fue rotura fibrilar en el gemelo de la pierna izquierda.

En enero del 2010, en un partido frente al Osasuna, Andrés recibió un fuerte golpe por parte de Javad Nekounam que le ocasionó una rotura de fibras en la unión miotendinosa distal del gemelo interno que lo dejó un mes fuera de las canchas.

Pero un par de meses después, en abril de ese año, Guardado salió lesionado con una elongación del aductor medio de la pierna derecha en un partido frente al Almería que lo relegó el resto de la temporada.

En octubre del 2010, El tapatío se lesionó durante el calentamiento de un partido amistoso de la selección nacional en Ciudad Juárez y un mes después se resintió en un partido del Depor y a mitades de diciembre regresó a las canchas sólo para volverse a resentir de una microrrotura fibrilar en los isquiotibiales del muslo derecho.

En febrero del 2012, una lesión muscular grado uno en el vasto externo del muslo derecho vuelve a poner fuera de circulación al mediocampista mexicano.

En este 2013, ya como jugador del Valencia, Andrés sufrió una parameniscitis externa en la rodilla derecha y un esguince en el tobillo derecho tras un duro choque con un defensor en un amistoso frente al Milan.

Con esta lesión, El Principito sólo demuestra que, efectivamente, sí es de cristal.

Ricardo Magallán