6 de diciembre de 2013 / 04:55 p.m.

Monterrey.- Por razones que aún son investigadas por la Policía, el dueño de un depósito en Guadalupe fue privado de la libertad y agredido físicamente por varios sujetos armados.

Los hombres sorprendieron al comerciante afuera de su negocio y vivienda, y tras llevárselo en su propio vehículo, lo abandonaron junto con su unidad a unos 500 metros.

Los hechos ocurrieron poco después de las 8:00 horas del viernes afuera del depósito Jardines, que se localiza en la avenida Israel Cavazos y la calle Francisco Márquez, en la colonia Niños Héroes.

Como Ricardo Tovar, de 42 años de edad, fue identificado el comerciante afectado, quien tuvo que ser llevado por sus familiares a un centro médico para su valoración.

Tras ser privado de la libertad, Ricardo Tovar fue dejado dentro de su automóvil Toyota Corolla color arena, en las calles Privada Santa Rosa e Isla de Cedros, en el fraccionamiento Pedregal de Guadalupe.

Trascendió que el hombre acababa de llevar a sus hijos a la escuela y trataba de estacionarse afuera del depósito, cuando lo sorprendieron al menos tres desconocidos.

Después de impactar al auto con otro vehículo en el costado derecho, los hombres armados golpearon al comerciante y se lo llevaron en su propia unidad.

Fuentes policíacas manifestaron que después de varios minutos "paseándolo" por calles del sector, y tras golpearlo en forma severa, los delincuentes dejaron al afectado junto con su coche a menos de 500 metros de donde inició todo.

Familiares y vecinos del afectado ya habían solicitado la intervención de las autoridades, cuando la víctima llegó por su propio pie a la vivienda y lo llevaron de inmediato a una clínica.

Elementos de la Policía Municipal y de la Fuerza Civil del Estado atendieron el llamado y realizaron recorridos por la zona en busca de los sospechosos, pero no los ubicaron.

Por su parte, agentes de la Policía Ministerial se abocaron a las indagatorias y cuestionarían al propio afectado, para determinar el motivo de la agresión.

Al ser descrito el comerciante como una persona tranquila, las autoridades no descartan que el incidente haya obedecido a una forma de presión para el cobro de piso por parte de la delincuencia organizada.

En el lugar donde fue dejado el vehículo compacto se hicieron presentes peritos de la Procuraduría de Justicia para recabar evidencias.

Varios comerciantes ambulantes indicaron haber escuchado gritos y golpes, pero creyeron que se trataba de bromas por parte de albañiles que laboran en el lugar.

AGUSTÍN MARTÍNEZ